13/01/2026
París se puede recorrer como si fuera un gran archivo. Empezamos en la Biblioteca Nacional de Francia, sede Richelieu, donde se guarda lo que el mundo ha escrito y pensado, el saber puesto a salvo.
Después, el cementerio Père Lachaise, que es otra forma de biblioteca: la de los cuerpos y las vidas. Allí está Jim Morrison, convertido en mito eterno del rock; Victor Noir, el joven periodista cuya estatua transformó la tumba en un icono erótico, seductora todavía hoy para muchas mujeres; princesas rusas que murieron en el exilio, junto a líderes religiosos de otras culturas, científicos como Parmentier que salvó a Europa con sus estudios sobre la patata, el maíz y el cornezuelo, champolión y escritores y personajes olvidados del poder. Todos mezclados, sin jerarquías.
Y cerramos en la Bolsa de Comercio, hoy convertida en museo con la Colección Pinault. Un edificio que fue mercado y centro financiero y que ahora alberga algunas de las manifestaciones artísticas contemporáneas más curiosas e inquietantes.