26/01/2012
~ ¿SER O NO SER GUIA?
Hace poco leí un artículo cuyo titular era: “Los guías turísticos voluntarios se extienden por España, soliviantando a los guías oficiales”:
" LA PROLIFERACIÓN DE VOLUNTARIOS POR TODA ESPAÑA QUE EJERCEN COMO GUÍAS TURÍSTICOS ESTÁ SOLIVIANTANDO CADA VEZ MÁS AL COLECTIVO DE GUÍAS PROFESIONALES. LA RIOJA ANUNCIÓ QUE UN CENTENAR DE PERSONAS DE LA TERCERA EDAD ACTUARÁN, EN CALIDAD DE VOLUNTARIOS, COMO GUÍAS TURÍSTICOS EN OCHO MUNICIPIOS RIOJANOS DENTRO DEL PROGRAMA, DENOMINADO "LA EXPERIENCIA TE GUÍA". EL VOLUNTARIADO TURÍSTICO, SEGÚN LAS CONSEJERAS, PRETENDE APROVECHAR EL CAUDAL DE CONOCIMIENTO Y EXPERIENCIA DE LAS PERSONAS MAYORES EN TORNO A LA HISTORIA, ETNOGRAFÍA, PATRIMONIO CON EL FIN DE APORTAR UN PLUS DE INFORMACIÓN AL VISITANTE(...)"
~ La pregunta es: ¿Con ellos verdaderamente transmitir la importancia histórica, artística y cultural de estos sitios?
El otro día asistí a una ruta (en Valencia) realizada por uno de estos guías voluntarios. Sus conocimientos sobre Blasco Ibáñez (tema de la ruta) eran inacabables.Fue una lástima que esta persona, cuando se dirigía al grupo: hablara tan bajo diera la espalda a más de la mitad del grupo, expusiera sus conocimientos sin orden coherente o cuando llegaba a un punto comenzara a hablar sin esperar al resto del grupo. Decidió entrar en el Mercado Central de Valencia (una maravilla , un atractivo único por cierto) ya que, según sus propias palabras, “aunque no tenga nada que ver con la ruta, es muy bonito”, y perdió a medio grupo dentro…
~ En fin, que nuestros mayores tengan muchos conocimientos no quiere decir que se les dé carta blanca para guiar.
~ Como decía Hamlet, ser o no ser…guía… esa es la cuestión. Ser guía NO es igual a ser una enciclopedia, y NO SER guía no se compensa con “haber vivido mucho y ser muy sabio”. Ser guía turístico es otra cosa. Como sigamos así, entre taxistas que hacen de guías, jubilados que hacen de guías…, al final la profesión va a estar más mu**ta que la calavera de Hamlet.
VIVAN las iniciativas encaminadas a la integración de nuestros mayores, pero nunca a costa de desprofesionalizar una figura ya bastante minusvalorada como es, a veces, la del guía turístico.