28/08/2026
📍 Convento Madre de Dios
⛪ El monasterio dominico que convirtió un arrabal en el corazón de Ronda
Cuenta la tradición, que el clérigo sevillano Fernando de Oviedo interpretó como señal divina la presencia de palomas blancas y negras —colores de la orden dominica— cerca del Puente Viejo, lo que impulsó la fundación de este convento en 1525.
Se levantó en el entonces arrabal de la Puente, hoy barrio de Padre Jesús, un lugar que tras la conquista de Ronda por los Reyes Católicos en 1485 había crecido en torno a la Calle Real hasta convertirse en el principal centro comercial y social de la ciudad, con feria anual, carreras de caballos y bailes incluidos.
Las primeras monjas llegaron desde Sanlúcar de Barrameda en enero de 1525, y la comunidad creció tan rápido que pasó de treinta a más de 160 religiosas en apenas siglo y medio, obligando a pedir permiso al mismísimo Carlos V para ampliar el edificio.
Aquella bonanza permitió reedificar la iglesia en 1700 y dorar su imponente retablo barroco en 1732: una pieza de 8 por 11 metros con columnas salomónicas envueltas en pámpanos y racimos de uva, atribuida a los talleres antequeranos del XVIII, que sobrevivió como por milagro a los saqueos de la Guerra Civil, aunque no así las tallas que lo acompañaban.
Hoy, tras siglos de historia, guerras y desamortizaciones, el convento pertenece a la Congregación de Madres de Desamparados y San José de la Montaña desde 1883, y funciona como colegio y hogar de menores, manteniendo viva su vocación social casi 500 años después.