05/02/2023
𝗖𝗔𝗥𝗧𝗔 𝗗𝗘 𝗨𝗡 𝗜𝗧𝗔𝗟𝗜𝗔𝗡𝗢 𝗔 𝗦𝗔𝗟𝗔𝗠𝗔𝗡𝗖𝗔:
Madrugo. Salamanca despierta vestida del frío que abraza su belleza. Había leído mucho sobre esta ciudad y la recorrí muchas veces a través de libros y portales de internet. Me tenía enamorado. Cada monumento nuevo que descubría de ella, cada calle recorrida virtualmente me dejaba con ganas de más y tenía que comprobar con mis propios ojos que su impresionante Plaza Mayor era tan bella como se proyectaba en todas las imágenes a cualquier hora del día.
Poco a poco y con cada nuevo rincón descubierto, Salamanca fue ganando posiciones en mi escala de prioridades. Hace tres días que la recorro, la siento y, sin miedo a equivocarme, he de confesar que todos los libros, portales virtuales, fotografías... no hacen justicia su belleza.
Si, como dijo Quintín Cabrera, las ciudades son libros que se leen con los pies -tras recorrer sus calles, plazas y rincones- Salamanca es El Quijote de las ciudades, envidio a los salmantinos por ello.
Ciudad de saberes y arte sublime, destilan historia sus porosas y doradas piedras tan magistralmente talladas.
Se acerca el día de marcharme y los días se van en un suspiro. Me llevo en la retina imágenes de indescriptible belleza y, admirando la Plaza Mayor, hube de pellizcarme para asegurar que lo que veía no era un sueño.
¡Volveré a esta ciudad cosmopolita, con una oferta cultural inmensa, de habitantes hospitalarios y estudiantes bulliciosos que hacen de ella una Salamanca para vivirla con los cinco sentidos! La he visto por primera vez este invierno, pretendo verla bajo las cuatro estaciones aunque esta mañana, en una cafetería, un camarero muy simpático y amable me comentó en tono jocoso que aquí las cuatro estaciones son invierno, verano, la de trenes y la de autobuses.
Antes de despedirme, os confesaré otro de mis descubrimientos: Nada más llegar pasé por una tahona con un delicioso olor que me arrastró dentro a probarlo y allí descubrí otra joya de Salamanca con categoría de exclusividad: El hornazo. Si en Roma, mi tierra, son famosas las pizzas, Salamanca, conocida por Roma la chica, nos supera con esta joya gastronómica y fuera del alcance de cualquier competencia. En mi maleta me llevo unos cuantos con destino Italia.
Aún no me he ido y ya la estoy echando de menos. Volveré pronto.
Firmado: Alessandro Ricci (Roma)
✍️ Paco Cañamero