21/09/2026
En Sevilla el flamenco no se escucha, se siente.
Nace en el alma y florece entre patios y balcones.
La guitarra despierta recuerdos de siglos eternos,
mientras el cante abraza la noche con pasión.
El taconeo dibuja versos sobre el empedrado,
y cada palma mantiene vivo el latido del barrio.
Triana guarda el fuego de una tradición infinita,
que emociona al mundo con su verdad y su arte.
Porque el flamenco es el corazón que nunca deja de latir,
y Sevilla, su eterno escenario de duende y emoción.