08/01/2022
LAS HIJAS PINTORAS DE VALDÉS LEAL.
Ha sido una gran satisfacción y grata sorpresa descubrir que el Museo de Bellas Artes de Sevilla, en esta muestra dedicada al célebre pintor Valdés Leal, ha decidido exponer y nombrar a una de las hijas del pintor que tanto participó en su taller.
En mis visitas guiadas al museo nunca pude evitar hablar de ellas cuando nos parábamos delante de una de las obras más emblemáticas de su también afamado hijo Lucas Valdés. Es muy ilustrativo ver cómo el hijo pequeño de la familia hereda el taller y su nombre es el único reconocido, quedando en la sombra la labor de Luisa de Morales ( 1654) y María de la Concepción (1664).
Gracias a la firma conservada de Luisa de Morales ( que al igual que su padre también decidió firmar con el apellido materno) en los grabados de la obra encancargada por Torres Farfán en 1671 que se muestra en esta exposición " Fiestas de la Santa Iglesia al nuevo culto del Señor Rey San Fernando", se ha podido tirar un poco del hilo para conocer el nivel de participación que tuvo en el taller familiar esta artista en la Sevilla del siglo XVII.
A día de hoy las investigaciones son tan escasaz que solo las noticias históricas como el milagro sucedido en la realización de la estatua de San Fernando, o la entrega de los medallones de los santos para la iglesia del Hospital de los Venerables nos arroja luz sobre sus obras, estilo y labor.
Lo que es menos sabido, y no se menciona en la exposición es como Luisa Roldán participó en la ejecución de la estatua de San Fernando de la Catedral junto a Lucas de tan solo 11 años y de Luisa de Morales de 17, la Roldana debió tener en aquel entonces 19 años, aunque en los documentos de su casamiento ella intentara ocultar su verdadera edad quitándose años. La estatua estuvo realizada en su primera ejecución por Pedro Roldán, pero la tuvo que retocar su hija Luisa y repintar Luisa de Morales, ya que parece ser que en el arzobispado no tuvo el éxito inicinial que se esperaba. Gracias a la intervención de estas dos jóvenes mujeres esa escultura se convirtió en lo que es hoy, un símbolo de la ciudad.
La colaboración entre los talleres era muy común en aquella época. Muchas son las muestras que hay en esta ciudad de obras conjuntas, como el afamado retablo del Hospital de la Caridad, realizado por ambas familias. Incluso los progenitores fueron padrinos de algunos de sus hijos.
Poco más se sabe de la vida y de la obra de las hijas de Valdés Leal, es un campo interesantísimo en el que indigar. Tan solo se sabe que María de la Concepción (por cierto, nombre muy moderno para aquella época por esto del dogma de la Inmaculada), ingresó en un convento donde pudo continuar su producción artística , y que Luisa continuó trabajando a la muerte de su padre en el taller de su hermano Lucas.
Con esta pequeña reseña queda claro cuál fue la grandiosidad de la escuela barroca sevillana, albergando también en ella a magníficas maestras de la pintura y escultura.
Si os interesa este tema aprovechen esta exposición para poder ver estas piezas tan interesantes que se muestran al final del recorrido sobre las hijas de Valdés.
Sin más, mi enhorabuena al Museo y espero que las disfruten tanto como yo.
Un fuerte abrazo.