12/05/2026
El arquitecto que hizo renacer san Juan de los Reyes de sus cenizas.
A finales del siglo XIX, el monasterio estaba profundamente deteriorado. Las tropas napoleónicas habían incendiado el claustro alto, desaparecieron cubiertas, artesonados y buena parte del conjunto quedó herido durante décadas.
Entonces apareció una figura decisiva: Arturo Mélida.
Arquitecto, pintor, arqueólogo, diseñador… Mélida fue una de las grandes figuras del historicismo español y del movimiento Arts & Crafts, que defendía el valor de la artesanía y la unión entre arte y oficio.
En Madrid dejó obras tan reconocibles como el Monumento a Colón.
Pero aquí, en Monasterio de San Juan de los Reyes, llegó con una idea extraordinaria: no quería limitarse a restaurarlo. Quería continuar la obra de Juan Guas, cuatro siglos después. Decidió intervenir de una manera insólita: redactó su proyecto sobre pergamino, con escritura gótica y lenguaje del siglo XV, como si él mismo fuese un maestro de obras medieval.
En su memoria llega a reclamar para sí “las mismas facultades” que tuvo Juan Guas. Más que copiar el pasado, pretendía incorporarse a él.
Muchas de las cresterías, pináculos, artesonados y esculturas que hoy parecen medievales nacieron realmente de su mano. Incluso firmó discretamente algunas gárgolas con sus iniciales y la fecha de 1888.
Por eso San Juan de los Reyes guarda un secreto fascinante: es el sueño neogótico de un artista del XIX que quiso terminar una obra interrumpida durante siglos.
Gracias a Arturo Mélida, San Juan de los Reyes dejó de ser una ruina romántica que atraía a viajeros bohemios, y volvió a ser lo que hoy es: un monumento vivo; un testimonio de resistencia; un lugar que se alzó de sus cenizas para seguir siendo uno de los grandes tesoros de Toledo.