12/09/2018
Comienzan las clases en los institutos, el viernes pasado en los coles.
Esta tarde, nuestras aulas se llenarán de alboroto, mochilas con ruedas, material nuevo mezclado con el reciclado de otros años, "cuánto has crecido" con "qué tal las vacaciones" y sobre todo, buenos propósitos, energía desbordante e intención de superación.
Agridulce comienzo ya que en nuestro corazón están los alumnos/as que con 2, 3, 4,... asignaturas suspensas se han visto obligados a repetir curso por un bandazo político de la Consejería de Educación, que ha decidido probar dos años sin la recuperación de septiembre para "ver qué pasa".
No es justo!!! Y nos duele en el alma.
La gran mayoría de nuestros alumnos que repiten hoy, habrían pasado de curso. Nuestro 87% de aprobados en septiembre lo avala.
Hemos realizado auténticas hazañas trabajando juntos en verano.
Durante esos dos meses, a parte de impartir el temario a modo extraintensivo, hemos dado ánimo, apoyo, motivación y aliento a alumnos que en muchos casos vienen convencidos por el estigma "no eres capaz" o " no vales para estudiar". Septiembre no solo es una oportunidad para que, con esfuerzo real, el alumno adquiera los conocimientos de "X" materias, sino que, es un magnífico momento para preparar una buena base para el curso siguiente, mantener el hábito de trabajo y estudio o en caso de no tenerlo, crearlo de cara al nuevo curso y que el alumno se demuestre a sí mismo que, claro que puede!!!
Os sorprendería la cantidad de alumnos que descubren en verano que "son de ciencias" o "letras" y declaran que les gusta la asignatura que dos meses atrás se atragantaba.
Dos, tres, cuatro o más asignaturas suspensas, y qué?
Un mal año, problemas de salud o familiares, altibajos emocionales, acoso escolar,... puede que durante el curso centraran su atención en otra cosa.
O simplemente, porque las personas somos diversas y cada uno tiene su ritmo y dificultades en el aprendizaje.
De repente, un jarro de agua fría!!!
Tras 10 días (6 de ellos lectivos) para preparar todas las globales pendientes (lo cual es un auténtico despropósito), llega el 25 de junio, con todo el verano por delante y se les informa de que irremediablemente repiten curso. No hay nada que negociar, te han tocado los dos años de prueba.
Mientras tanto, la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, que priva a los centro públicos de la oportunidad de septiembre, ha otorgado permiso a los centros privados que así lo soliciten, para realizar los exámenes a finales de julio o agosto.
Como consecuencia, se abre una brecha entre las posibilidades que se ofrece a nuestros estudiantes dependiendo de si pertenecen a una Comunidad u otra, o enseñanza pública o privada.
Ya hemos pasado un curso en el que hemos sufrido este cambio tan injusto y en estos días estamos empezando el segundo.
Solo esperamos que tras tan absurdo experimento, la Consejería reflexione y ceda ante las constantes peticiones de familias, profesionales y alumnado.
Merecemos una educación excelente. Siempre apoyaremos los intereses de nuestros alumnos y familiar.