19/09/2026
El hombre banana: El empresario que ayudó a cambiar el poder en Honduras
En 1905, Sam Zemurray, un inmigrante ruso sin educación formal, llegó a Puerto Cortés para construir un imperio bananero. A través de la Cuyamel Fruit Company, acumuló tierras, riqueza e influencia.
Pero su historia va mucho más allá de los negocios.
En 1911, Zemurray regresó a Nueva Orleans y buscó al expresidente hondureño Manuel Bonilla, quien vivía exiliado. Lo convenció de organizar una expedición militar para recuperar el poder, financiando una aventura que involucró a mercenarios y corsarios.
Junto a Zemurray y Bonilla participaron Lee Christmas, un soldado de fortuna, y Guy “Ametralladora” Molony, un pistolero profesional. En enero de 1911, los cuatro zarparon rumbo a Honduras con un grupo de hombres armados, una ametralladora pesada, rifles y toneladas de municiones.
La expedición avanzó hasta Tegucigalpa y, el 1 de febrero de 1912, Bonilla volvió a ocupar la presidencia.
Como recompensa, Zemurray recibió una concesión de 10,000 hectáreas libres de impuestos para cultivar bananos durante 25 años.
En 1929, vendió Cuyamel a la United Fruit Company por 31 millones de dólares en acciones, convirtiéndose en su principal accionista individual.
🍌 Una historia de bananos, corsarios, poder y la influencia de las compañías extranjeras en Honduras.
Y una frase atribuida a su abogado, H. V. Rolston, quedó grabada en la historia centroamericana:
«En Honduras es más barato comprar un diputado que una mula».
📚 Fuente principal: Emilio Fonseca.