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La Iglesia de San Jorge, situada en la ciudad de Lod (la antigua Lydda), es uno de los santuarios cristianos más importa...
02/08/2026

La Iglesia de San Jorge, situada en la ciudad de Lod (la antigua Lydda), es uno de los santuarios cristianos más importantes de Tierra Santa y un lugar donde la historia, la fe y la leyenda se entrelazan desde hace casi dos mil años. Según una antigua tradición cristiana, aquí se encuentra la tumba de San Jorge, el célebre soldado romano que, por mantenerse fiel a su fe, fue martirizado a comienzos del siglo IV y cuya figura inspiró la legendaria historia de San Jorge y el dragón.

San Jorge nació en Capadocia, en la actual Turquía, pero su madre era originaria de Lydda. Tras su ejecución durante la persecución del emperador Diocleciano alrededor del año 303 d.C., su cuerpo fue trasladado a esta ciudad, donde pronto comenzó a ser venerado por los primeros cristianos. Sobre su sepulcro se levantó una gran basílica bizantina en el siglo V, que rápidamente se convirtió en un importante centro de peregrinación para fieles de todo el Imperio Romano de Oriente.

A lo largo de los siglos, la iglesia fue testigo de innumerables acontecimientos históricos. Fue parcialmente destruida durante las invasiones persas del siglo VII, restaurada por los bizantinos y posteriormente respetada durante los primeros siglos del dominio musulmán. Con la llegada de los cruzados en el siglo XII, la basílica fue ampliada y embellecida, ya que San Jorge era considerado uno de los principales santos protectores de los caballeros cristianos. Sin embargo, tras la reconquista musulmana de la región en 1191, gran parte del edificio fue destruida y muchas de sus piedras fueron reutilizadas en otras construcciones.

La iglesia actual corresponde principalmente a una reconstrucción realizada por la Iglesia Ortodoxa Griega durante el siglo XIX, incorporando restos de las estructuras medievales y bizantinas originales. Su interior destaca por sus iconos, lámparas votivas y el ambiente de profunda espiritualidad que envuelve la cripta donde la tradición sitúa la tumba de San Jorge, uno de los lugares más venerados del templo.

Más allá de su importancia religiosa, la figura de San Jorge ha trascendido fronteras y culturas. Es el santo patrono de Inglaterra, Georgia, Etiopía y numerosas ciudades y regiones del mundo. También es venerado por cristianos ortodoxos, católicos y orientales, e incluso respetado por muchos musulmanes, quienes lo identifican con la figura de Al-Khidr, un personaje asociado con la sabiduría y la protección.

Cada año, miles de peregrinos visitan la Iglesia de San Jorge en Lod, especialmente durante la festividad del santo, el 23 de abril según el calendario occidental y el 6 de mayo en muchas iglesias ortodoxas que siguen el calendario juliano. Durante esas celebraciones, el templo se llena de procesiones, cantos litúrgicos y fieles provenientes de distintos países, convirtiéndose en un vibrante punto de encuentro entre la historia y la devoción.

Visitar la Iglesia de San Jorge es mucho más que conocer un antiguo edificio religioso. Es recorrer un lugar donde convergen el Imperio Romano, Bizancio, las Cruzadas, el mundo islámico y la tradición cristiana, mientras se descubre el origen de una de las leyendas más famosas de la historia: la del caballero que derrotó al dragón, símbolo eterno del triunfo del valor, la fe y la esperanza sobre el mal.















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El Cementerio Militar Británico está ubicado en la ciudad de Ramla en el centro de Israel, es mucho más que un cementeri...
02/08/2026

El Cementerio Militar Británico está ubicado en la ciudad de Ramla en el centro de Israel, es mucho más que un cementerio militar: es un silencioso testimonio de uno de los períodos más decisivos del siglo XX.
Entre sus cuidados jardines y sus interminables hileras de lápidas blancas descansan más de cinco mil soldados de la Commonwealth —británicos, australianos, neozelandeses, indios, sudafricanos y de otras naciones— que perdieron la vida durante la Segunda Guerra Mundial mientras combatían en el norte de África y Oriente Medio.

Tras la conquista aliada de Palestina durante la Primera Guerra Mundial, la región se convirtió en un punto estratégico para las fuerzas británicas. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Ramla adquirió una enorme importancia logística gracias a su ubicación entre el Mediterráneo, Jerusalén, Egipto y el Canal de Suez. Desde aquí partían tropas, convoyes y suministros destinados a los frentes de Egipto, Libia, Siria y Grecia, y también funcionaron hospitales militares donde eran atendidos los heridos provenientes del campo de batalla.

Muchos de los soldados enterrados en Ramleh no murieron directamente en combate. Algunos fallecieron a causa de las heridas sufridas en campañas como El Alamein, otros fueron víctimas de enfermedades o accidentes durante el servicio, mientras que numerosos aviadores de la Royal Air Force perdieron la vida en operaciones aéreas sobre el Mediterráneo y el desierto. Cada tumba cuenta una historia diferente, pero todas reflejan el enorme sacrificio realizado por hombres y mujeres provenientes de los rincones más diversos del entonces Imperio Británico.

El cementerio fue diseñado y es mantenido por la Commonwealth War Graves Commission, organización que desde 1917 preserva los lugares de descanso de los caídos de la Commonwealth en todo el mundo. Su diseño transmite serenidad y respeto: extensos céspedes perfectamente cuidados, árboles, flores y la característica Cross of Sacrifice, símbolo presente en la mayoría de los cementerios militares británicos.

Pasear por el Ramleh War Cemetery es recorrer un mosaico de nacionalidades, religiones y culturas unidas por un destino común. En sus lápidas pueden verse cruces cristianas, estrellas de David, medias lunas y otros símbolos religiosos, junto con inscripciones personales elegidas por las familias de los caídos, muchas de ellas profundamente emotivas.

Hoy, este lugar constituye uno de los cementerios militares de la Commonwealth más importantes de Oriente Medio. Más allá de su valor histórico, invita a reflexionar sobre el enorme costo humano de la guerra y sobre el compromiso de preservar la memoria de quienes dieron su vida lejos de sus hogares. En el silencio de Ramleh, cada nombre grabado en piedra recuerda que detrás de los grandes acontecimientos de la historia existieron personas con sueños, familias y un futuro que nunca llegó a concretarse.

Existe otro Cementerio Militar Británico en Jerusalem y otro en Gaza... Sólo en Ramla se realiza una vez al año, el segundo domingo de noviembre, una ceremonia de recordación a los caídos.

La Commonwealth War Graves Commission (CWGC) mantiene una de las mayores redes de cementerios militares del mundo.
Sus cifras son realmente impresionantes:
Aproximadamente 2.500 cementerios militares construidos específicamente por la Comisión tras la Primera y la Segunda Guerra Mundial.
Más de 23.000 lugares de enterramiento y conmemoración en total, ya que además de los grandes cementerios militares también mantiene parcelas militares dentro de cementerios civiles, iglesias, pequeños cementerios locales y memoriales.
Estos sitios se encuentran distribuidos en 153 países y territorios.
La Comisión honra la memoria de cerca de 1,7 millones de militares de la Commonwealth fallecidos durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

En el Cementerio se encuentra la Tumba de Harry Potter, ver foto













Aquí algunos datos y curiosidades de la comunidad Samaritana.Sacrificio de Pésaj (Pascua) y Fiesta de los Panes ÁcimosLa...
17/06/2026

Aquí algunos datos y curiosidades de la comunidad Samaritana.

Sacrificio de Pésaj (Pascua) y Fiesta de los Panes Ácimos
La festividad de Pésaj es la primera fiesta del pueblo de Israel, celebrada en el mes de Nisán, que es el primero de los meses del año religioso. En esta festividad, la Torá de Moisés ordena a los israelitas ofrecer un sacrificio a Dios (la descripción completa del mandamiento aparece en Éxodo capítulo 12).
Por ello, cada familia samaritana adquiere con sus propios recursos un cordero macho sin defecto, de un año de edad, y lo ofrece como sacrificio de Pésaj.
Los samaritanos celebran Pésaj en el Monte Gerizim. Durante siete días, todos los samaritanos que viven en Holón se trasladan a sus hogares en el Monte Gerizim. Cada familia samaritana residente en Holón posee además una vivienda privada en el monte, que utiliza durante los siete días de la festividad y ocasionalmente durante el resto del año.

La ceremonia del sacrificio de Pésaj
La ceremonia del sacrificio de Pésaj es el equivalente samaritano de la noche del Séder en el judaísmo rabínico. En lugar de una mesa de Séder con la Hagadá, vino y otros alimentos tradicionales, los samaritanos se adhieren estrictamente al texto bíblico y ofrecen el sacrificio pascual.
Toda la comunidad se reúne al atardecer vestida de blanco —color que simboliza la libertad— para el inicio de la ceremonia. En los últimos años suelen asistir numerosos fotógrafos, periodistas y visitantes curiosos, ya que se trata de un ritual extremadamente antiguo, posiblemente el más antiguo que aún se practica, y despierta un gran interés.

Desarrollo de la ceremonia del sacrificio de Pésaj
Bendición del Sumo Sacerdote
El Sumo Sacerdote pronuncia su bendición y lee el pasaje de la Torá en el que se ordena a los israelitas realizar el sacrificio de Pésaj. Cuando llega a la frase: "Y lo degollarán...", esa es la señal para comenzar el sacrificio.
El sacrificio
Al recibir la señal del sacerdote y con la caída de la noche, las personas autorizadas sacrifican simultáneamente los corderos. Aproximadamente cincuenta corderos son sacrificados en el mismo minuto.
Inmediatamente después, los samaritanos se felicitan mutuamente deseándose una feliz festividad. También es costumbre que cada samaritano marque su frente con una gota de sangre, en recuerdo de los israelitas que marcaron los dinteles de sus puertas con sangre para que el Ángel de la Muerte pasara de largo durante la plaga de los primogénitos.

Limpieza y ensartado de los corderos
Tras el sacrificio, se desuellan los corderos y se les retiran todas las partes prohibidas para el consumo, que son quemadas en el fuego del altar.
Luego, los corderos son ensartados enteros en grandes espetones de madera, tal como indica la Escritura: "Su cabeza con sus patas y sus entrañas".
Introducción en los hornos
Los espetones se introducen en grandes hornos y se sellan inmediatamente para lograr el máximo aislamiento. El cierre se realiza mediante una rejilla de hierro, cubierta con una tela húmeda y luego con barro mojado.
El objetivo es impedir la entrada de oxígeno, ya que los corderos se asan únicamente con el calor acumulado en el horno y no por contacto directo con las llamas, conforme al mandato bíblico:
"No lo comerán crudo ni cocido en agua, sino asado al fuego."
Los samaritanos esperan alrededor de dos horas junto a los hornos hasta que la carne esté completamente asada.

Consumo del cordero
Cuando la carne está lista, los corderos se extraen enteros de los hornos aún sujetos a los espetones. Cada familia se reúne en su hogar para comer el sacrificio y cumplir el mandamiento.
Los corderos se consumen apresuradamente y sin acompañamientos, según la orden de la Torá:
"Y así lo comerán: con sus lomos ceñidos, sus sandalias en los pies y su bastón en la mano; lo comerán apresuradamente; es la Pascua del Señor."

Quema de los restos
Todo lo que sobra y no es consumido no se desecha, ya que la Torá prohíbe tirar o incluso quebrar un solo hueso del cordero.
Todos los restos del sacrificio pascual son quemados en el fuego del altar. Los sacerdotes tienen la obligación de permanecer allí hasta que no quede nada de los corderos, conforme al mandato:
"No dejarán nada de él hasta la mañana; y lo que quede hasta la mañana, lo quemarán en el fuego."
Esta ceremonia samaritana es una de las pocas tradiciones que conserva de forma continua una práctica sacrificial descrita en la Torá, y constituye uno de los rituales religiosos más antiguos que siguen celebrándose en la actualidad.

El Sumo Sacerdote en la comunidad samaritana
El Sumo Sacerdote es la figura más importante y respetada de la comunidad samaritana.
No existen elecciones para este cargo. El puesto es ocupado automáticamente por el miembro de mayor edad de la familia de los levitas. Los samaritanos creen que la sucesión del sumo sacerdocio se ha mantenido ininterrumpidamente desde la época de Aarón hasta la actualidad, a lo largo de 134 generaciones.
Según la tradición samaritana, el conflicto entre Elí y Uzí ben Baki, ocurrido antes de la construcción del Segundo Templo, provocó que Elí abandonara airadamente el Monte Gerizim y se trasladara a Shiló, al comprender que no heredaría el sumo sacerdocio por no pertenecer al linaje de Pinjás, hijo de Eleazar. Uzí ben Baki heredó entonces el sumo sacerdocio y ejerció sus funciones en el Monte Gerizim.
El Sumo Sacerdote samaritano viste durante las oraciones y ceremonias religiosas una túnica colorida y elegante, junto con un turbante de tela sobre la cabeza. Además, no se corta el cabello ni la barba, y tiene prohibido consumir vino u otras bebidas alcohólicas durante el sábado.
Asimismo, la Torá le prohíbe casarse con una mujer divorciada, viuda o extranjera (Levítico, capítulo 21), ya que las normas relativas a la pureza ritual y la santidad son más estrictas para el Sumo Sacerdote que para el resto de la comunidad.
Por esta misma razón, la tradición establece que un descendiente sacerdotal que presente algún defecto físico (como ceguera, mudez, una fractura permanente u otra discapacidad física mencionada en la ley bíblica) no puede desempeñar el cargo de Sumo Sacerdote.
Cuando fallece un Sumo Sacerdote, su sucesor asume el cargo de manera inmediata, siguiendo estrictamente el criterio de edad. Es decir, el siguiente miembro más anciano elegible de la familia sacerdotal ocupa automáticamente el puesto. Según este principio, comparable a la expresión «El rey ha mu**to, viva el rey», nunca puede existir un momento en que el cargo de Sumo Sacerdote quede vacante.

Monte Gerizim
El Monte Gerizim (llamado por los samaritanos Har Gerizim, escrito como una sola palabra) es el lugar más sagrado para la comunidad samaritana.
Su cumbre se encuentra a 886 metros sobre el nivel del mar y se eleva aproximadamente 450 metros por encima de la zona circundante. El Monte Gerizim forma parte de las montañas de Samaria.
Aproximadamente la mitad de la comunidad samaritana reside en el barrio de Kiryat Luza, ubicado sobre el propio monte.
Debido a que el Monte Gerizim es el lugar más sagrado para los samaritanos, en él se celebran numerosos rituales religiosos, entre ellos:
• La ceremonia del sacrificio de Pésaj, que tiene lugar en la explanada destinada al sacrificio dentro del barrio samaritano.
• Las peregrinaciones de las tres festividades de peregrinación: Pésaj (Pascua), Sucot (Fiesta de las Cabañas) y Shavuot (Fiesta de las Semanas).
• La residencia permanente del Sumo Sacerdote samaritano.
• El cementerio principal de la comunidad samaritana.

Lugares sagrados según la tradición samaritana
De acuerdo con la creencia samaritana, varios de los lugares más sagrados de su tradición se encuentran en el Monte Gerizim:
El lugar de las "Doce Piedras"
Según la tradición, es el sitio donde Josué erigió las doce piedras al ingresar el pueblo de Israel en la Tierra de Israel.
El altar de Adán y Set
Lugar donde, según la tradición samaritana, Adán y su hijo Set levantaron un altar.
La "Colina del Mundo" (Givat Olam)
De acuerdo con la fe samaritana, este es el centro espiritual del mundo.
"Dios Proveerá" (Elohim Yiré)
Lugar donde se encontraba el carnero que apareció atrapado en la maleza y que Abraham ofreció en sacrificio en lugar de su hijo.
El altar de Isaac
Sitio donde Abraham estuvo dispuesto a sacrificar a Isaac durante el episodio conocido como la "Atadura de Isaac".
El altar de Noé
Lugar donde Noé habría construido un altar después de salir del Arca tras el Diluvio.
Para los samaritanos, el Monte Gerizim no es solamente un lugar histórico o simbólico, sino el sitio elegido por Dios para Su presencia y culto. Por ello ocupa en la religión samaritana un papel comparable al que tiene Jerusalén y el Monte del Templo para gran parte del judaísmo.

¿Qué ocurrió con el Tabernáculo de Dios en el Monte Gerizim?
Según la tradición samaritana, tras la división dentro de la familia sacerdotal entre Uzí ben Bahki, sacerdote en el Monte Gerizim, y Elí, descendiente de Itamar que abandonó el monte y se estableció en Shiló, la enemistad entre ambos grupos creció considerablemente.
De acuerdo con esta tradición, Elí y sus seguidores comenzaron a ofrecer sacrificios en Shiló en lugar de hacerlo en el Tabernáculo de Dios ubicado en el Monte Gerizim, que aún existía en aquella época, aproximadamente 250 años después de la entrada de los israelitas en la tierra de Canaán.
La tradición sostiene que Dios se indignó por la división del pueblo y por el odio surgido entre los dos grupos, alimentado por el poder, la riqueza y la prosperidad que disfrutaba Israel en aquellos tiempos.

El comienzo del "ocultamiento divino"
Según el relato samaritano, tan grande fue la ira divina por la división del pueblo, por la realización de sacrificios fuera del Monte Gerizim y por la falta de voluntad para restaurar la unidad nacional, que el segundo día después de la festividad de Shavuot, en el año 261 desde la entrada de los israelitas en Canaán, ocurrió un hecho extraordinario:
La luz que brillaba en el Tabernáculo se extinguió y el fuego perpetuo dejó de arder.
Con ello terminaron los llamados "días del favor divino" y comenzaron los "días del ocultamiento del rostro de Dios" (Hester Panim).
Los samaritanos consideran este acontecimiento como el cumplimiento de la advertencia divina expresada en el libro de Deuteronomio:
“Mi ira se encenderá contra ellos en aquel día; los abandonaré y ocultaré mi rostro de ellos. Serán consumidos y les sobrevendrán muchas calamidades y desgracias. Entonces dirán: ‘¿No me han alcanzado estas desgracias porque mi Dios ya no está entre nosotros?’ Y ciertamente ocultaré mi rostro en aquel día por toda la maldad que hicieron.” (Deuteronomio 31:17)

La desaparición del Tabernáculo
Cuando el Sumo Sacerdote Uzí descubrió lo sucedido, quedó profundamente consternado.
Entró en el Tabernáculo buscando alguna señal del favor divino, pero no encontró ninguna. Volvió a entrar al tercer y cuarto día, y tampoco observó cambio alguno.
Al quinto día regresó nuevamente y se horrorizó al encontrar que una profunda oscuridad cubría el Tabernáculo y que una gran sombra ocultaba todo cuanto había en su interior.
Entonces Uzí reunió los objetos sagrados: los utensilios del Tabernáculo, los recipientes de plata y oro puro, las vestiduras sacerdotales y el velo sagrado.
Según la tradición, escondió todos estos objetos en una cueva situada en la ladera del Monte Gerizim.
Además, registró cuidadosamente un inventario de todo lo depositado allí para asegurarse de que nada faltara.
Sin embargo, cuando volvió al sexto día para verificar el escondite, descubrió algo sorprendente: no quedaba rastro alguno ni del Tabernáculo ni de la entrada de la cueva.
Según la creencia samaritana, desde aquel momento y hasta el día de hoy, nadie ha vuelto a encontrar el lugar donde fueron ocultados el Tabernáculo y sus tesoros sagrados.

Significado en la tradición samaritana
Para los samaritanos, este relato marca el inicio de una era de alejamiento espiritual entre Dios y la humanidad, conocida como el período del "ocultamiento del rostro divino". También explica por qué los objetos sagrados del antiguo Tabernáculo ya no están presentes y alimenta la esperanza de que, en los tiempos futuros de redención, esos objetos ocultos vuelvan a ser revelados por voluntad divina.

El calendario judío y el calendario samaritano
Los cálculos del calendario judío y del calendario samaritano son similares y están basados en ciclos periódicos, pero existen diferencias importantes entre ambos sistemas.
El calendario judío se basa en un ciclo de 19 años, de los cuales 7 son años bisiestos. Por su parte, el calendario samaritano utiliza un ciclo de 32 años, de los cuales 11 son años bisiestos.
Además, ambos calendarios parten de puntos de referencia distintos:
• El calendario judío cuenta los años desde la Creación del Mundo.
• El calendario samaritano los cuenta desde la entrada de los israelitas en la tierra de Canaán.
Debido a estas diferencias, los años bisiestos no coinciden entre ambos calendarios. Como consecuencia, aproximadamente cada dos o tres años las festividades samaritanas se celebran alrededor de 30 días después de las festividades judías equivalentes.
Diferencias en la fecha de las festividades
Incluso en los años en que no existe esa diferencia de un mes, es poco frecuente que judíos y samaritanos celebren sus festividades exactamente el mismo día.
Según la explicación samaritana, esto se debe a que el calendario judío incorpora ciertas reglas calendáricas establecidas por los sabios rabínicos a lo largo de los siglos, destinadas a evitar que determinadas festividades caigan en ciertos días de la semana. Entre ellas se encuentran principios tradicionales como:
• Rosh Hashaná no puede caer en domingo, miércoles ni viernes.
• Yom Kipur no puede caer en determinados días de la semana.
• Otras reglas de ajuste utilizadas para coordinar las festividades y el calendario.
Para aplicar estas reglas, el calendario judío puede añadir un día adicional a algunos meses, especialmente a Kislev, modificando así la duración del año.
Como resultado, las festividades samaritanas suelen celebrarse normalmente uno o dos días antes que las festividades judías equivalentes.

La posición samaritana
Según la tradición samaritana, las festividades nunca se adelantan ni se retrasan por razones de conveniencia calendárica. Los samaritanos celebran cada fiesta exactamente en la fecha que resulta de los cálculos establecidos por la Torá y de la cuenta tradicional de los meses, sin aplicar reglas de postergación.
Por ello, aunque las festividades samaritanas y judías tienen un origen bíblico común y comparten muchos nombres y significados, las fechas concretas de celebración suelen diferir debido a las distintas metodologías utilizadas para determinar el calendario religioso.

¿Con quién se casan los samaritanos?
Una de las preguntas que más curiosidad despierta sobre la comunidad samaritana es si los samaritanos se casan exclusivamente entre ellos.
La respuesta no es simple ni categórica.
En épocas pasadas, cuando la comunidad samaritana atravesó una grave crisis demográfica y contaba con apenas unas 130 personas aproximadamente, existía un fuerte consenso en que, para garantizar su supervivencia y evitar su desaparición, los matrimonios debían realizarse exclusivamente dentro de la propia comunidad.

La escasez de novios y novias
Debido al reducido número de posibles parejas, se desarrolló una práctica similar a un sistema de intercambio familiar: un padre entregaba a su hija en matrimonio y esperaba recibir, a cambio, una esposa para uno de sus hijos.
En muchos casos, los padres que entregaban una hija sin obtener una novia para un hijo podían ver cómo sus hijos quedaban condenados a una larga soltería, debido a la extrema escasez de mujeres dentro de la comunidad.
Según este relato, la determinación de los samaritanos de preservar su identidad y evitar la asimilación permitió finalmente que la comunidad recuperara un crecimiento demográfico natural y aumentara gradualmente su población hasta alcanzar las aproximadamente 780 personas que tenía cuando se redactó este texto.

La situación actual
Hoy en día, aunque sigue existiendo una preferencia por los matrimonios dentro de la comunidad, también son relativamente frecuentes los casos de hombres samaritanos que se casan con mujeres no samaritanas.
La principal razón es el desequilibrio demográfico y la escasez de mujeres dentro de la comunidad. Muchos hombres samaritanos que no desean permanecer solteros buscan esposa fuera de la comunidad, tanto en Israel como en otros países.
Las mujeres que deciden incorporarse a la comunidad y aceptar sus tradiciones y prácticas religiosas suelen ser recibidas con agrado y pasan a formar parte plenamente de la vida comunitaria.
No obstante, todavía existen sectores más conservadores que se oponen a que sus hijos se casen con mujeres no samaritanas. Según el texto, esta postura puede llevar a algunos jóvenes a permanecer solteros durante largos períodos o incluso de manera permanente.
Matrimonios de mujeres samaritanas con hombres no samaritanos
Por otro lado, sigue siendo poco habitual que una mujer samaritana se case con un hombre ajeno a la comunidad.
Tradicionalmente, muchas mujeres samaritanas que establecieron relaciones con hombres no samaritanos terminaron abandonando la comunidad.
El texto sugiere varias posibles explicaciones:
• Muchos hombres no samaritanos no están dispuestos a asumir las obligaciones religiosas exigidas a un hombre samaritano, que implican una observancia estricta de los mandamientos de la Torá.
• También podría influir el reducido número de mujeres dentro de la comunidad, lo que hace que la mayoría encuentre pareja dentro de ella.

Familias mixtas
Según el texto, actualmente existen alrededor de 25 matrimonios mixtos dentro de la comunidad, varios de los cuales han formado familias samaritanas con hijos plenamente integrados en la vida comunitaria.

Un debate permanente
Desde una perspectiva genética, la incorporación de personas externas a la comunidad ha contribuido a ampliar la diversidad genética y a reducir algunos de los problemas asociados con una población pequeña y cerrada.
Sin embargo, la preservación de la identidad y continuidad de una comunidad tan reducida sigue siendo considerada un valor fundamental por muchos samaritanos.
Por ello, la cuestión de los matrimonios mixtos continúa siendo un tema de debate constante dentro de la comunidad, sin una respuesta única ni definitiva, ya que implica equilibrar dos objetivos importantes: la conservación de la identidad samaritana y la necesidad de asegurar su continuidad demográfica.

La Torá Samaritana
La Torá Samaritana comprende únicamente los cinco libros de Moisés (el Pentateuco):
• Génesis
• Éxodo
• Levítico
• Números
• Deuteronomio
Los samaritanos no consideran sagrados los demás libros de la Biblia hebrea (Tanaj), a diferencia del judaísmo rabínico, que reconoce también los Profetas y los Escritos como parte de las Escrituras.
Según la tradición samaritana, Esdras modificó parte del texto original de la Torá después del exilio babilónico. Como consecuencia, surgieron distintas versiones de la Ley de Moisés y las diferencias que existen actualmente entre el texto aceptado por los samaritanos y el utilizado por los judíos.
El "Libro de Abishúa"
Los samaritanos afirman poseer el manuscrito más antiguo de la Torá existente, conocido como el Libro de Abishúa (Sefer Abishúa).
Según la tradición samaritana, este manuscrito fue escrito por Abishúa, hijo de Pinjás y nieto de Eleazar, descendiente de Aarón el sacerdote.
La tradición sostiene que Abishúa dejó constancia de su autoría mediante un acróstico oculto entre los pasajes de la Torá, en el que declara:
"Yo, Abishúa, hijo de Pinjás, hijo de Eleazar, hijo de Aarón el sacerdote, escribí este libro de la Torá trece años después de la entrada de los hijos de Israel en la tierra de Canaán."
De acuerdo con la tradición samaritana, el manuscrito tendría aproximadamente 3.650 años de antigüedad.

Estudios académicos sobre su antigüedad
El manuscrito fue escrito sobre piel animal tratada y utilizando una tinta característica de la antigüedad.
Sin embargo, las investigaciones modernas han llegado a conclusiones diferentes de las sostenidas por la tradición samaritana. Los estudios realizados mediante pruebas científicas y análisis paleográficos han estimado que las partes conservadas del manuscrito podrían tener entre aproximadamente 1.600 y 2.500 años de antigüedad.
Por ello, existe una diferencia significativa entre la datación tradicional samaritana y las estimaciones de los investigadores.
Según la creencia samaritana, el Libro de Abishúa sería uno de los doce ejemplares de la Torá distribuidos entre las tribus de Israel tras la muerte de Moisés y la entrada en la Tierra Prometida.

Conservación del manuscrito
El antiguo manuscrito se conserva actualmente en la sinagoga samaritana del Monte Gerizim.
Para su preservación, se mantiene dentro de una vitrina especial de vidrio en condiciones controladas y protegidas.
El manuscrito sólo se exhibe públicamente durante las tres principales festividades de peregrinación:
• Pésaj (Pascua)
• Shavuot (Fiesta de las Semanas)
• Sucot (Fiesta de las Cabañas)
En esas ocasiones los fieles pueden contemplar uno de los objetos más venerados de la tradición samaritana.

Nota histórica
Los estudios modernos reconocen que la Torá Samaritana constituye una de las tradiciones textuales más antiguas del Pentateuco. Aunque presenta miles de variantes respecto al texto hebreo masorético utilizado por el judaísmo rabínico, muchas de esas diferencias son menores. Otras reflejan tradiciones teológicas propias de los samaritanos, especialmente la centralidad del Monte Gerizim como el lugar elegido por Dios para el culto.
El "Jatam Torá" samaritano (equivalente a la Bar Mitzvá)
El concepto de Bar Mitzvá no existe en la tradición samaritana, ya que, según la creencia samaritana, toda persona está obligada a cumplir los mandamientos desde el momento de su nacimiento.
Es decir, a diferencia de la ley judía rabínica, que considera que las obligaciones religiosas plenas comienzan a los 13 años para los varones (Bar Mitzvá) y a los 12 años para las niñas (Bat Mitzvá), los samaritanos sostienen que la obligación de observar los mandamientos existe desde el nacimiento.
Como ejemplo de esta concepción, el texto señala que incluso un recién nacido está incluido en la obligación del ayuno de Yom Kipur, aunque en la práctica las observancias pueden variar según la edad y las circunstancias.

¿Qué es el "Jatam Torá"?
La ceremonia que más se aproxima a la Bar Mitzvá en la comunidad samaritana se denomina Jatam Torá ("Conclusión de la Torá").
Desde los cinco años de edad, e incluso antes en algunos casos, los niños y niñas samaritanos comienzan a estudiar con uno de los sacerdotes de la comunidad.
Durante este aprendizaje estudian:
• El alfabeto samaritano.
• La lectura y escritura de dicho alfabeto.
• La lectura de los cinco libros de la Torá.
• Las leyes y mandamientos contenidos en ellos.

El proceso de aprendizaje
La formación suele durar entre uno y dos años, dependiendo de la capacidad y el ritmo de aprendizaje de cada niño.
Una vez completado el estudio de la lectura de la Torá, el niño debe memorizar la Bendición de Moisés, que aparece al final del libro de Deuteronomio.
Cuando concluye satisfactoriamente la lectura completa de la Torá y el aprendizaje requerido, recibe el reconocimiento de:
• "Jatam Torá" (Concluidor de la Torá), si es un niño.
• "Jotémet Torá" (Conclusora de la Torá), si es una niña.

Significado de la ceremonia
El Jatam Torá no marca el comienzo de las obligaciones religiosas, ya que, según la doctrina samaritana, estas existen desde el nacimiento.
Más bien, representa un importante logro educativo y espiritual: demuestra que el niño o la niña ha aprendido a leer la escritura samaritana, conoce los textos fundamentales de la Torá y ha completado con éxito una etapa esencial de su formación religiosa.
Por ello, constituye uno de los hitos más significativos en la vida de los jóvenes samaritanos y es motivo de celebración para toda la familia y la comunidad.

Leyes de sacrificio ritual y alimentación kosher entre los samaritanos
Al igual que los judíos, los samaritanos consumen únicamente animales considerados puros según las leyes de la Torá. Sin embargo, existe una diferencia importante: Los samaritanos sólo comen carne y aves que hayan sido sacrificadas por un matarife samaritano autorizado. La carne obtenida mediante cualquier otro tipo de sacrificio ritual no se considera apta para el consumo. Por esta razón, generalmente no consumen carne ni aves en restaurantes, celebraciones o establecimientos que no estén bajo supervisión samaritana.

Los matarifes samaritanos
Dentro de la comunidad existen varios matarifes especialmente autorizados para realizar el sacrificio ritual destinado a los miembros de la comunidad.
Antes de efectuar la matanza, el matarife debe encontrarse en estado de pureza ritual durante al menos 24 horas. Según la tradición samaritana, ciertos acontecimientos, como el contacto con un difunto o una emisión nocturna, generan impureza ritual temporal.

El procedimiento de sacrificio
La matanza se realiza utilizando un cuchillo especial de cerámica, que es inspeccionado cuidadosamente varias veces antes del sacrificio para minimizar cualquier posibilidad de sufrimiento innecesario para el animal.
Durante el procedimiento:
• El animal se coloca con la cabeza orientada hacia el Monte Gerizim.
• El matarife pasa la hoja del cuchillo una sola vez por el cuello del animal.
• Si el animal no muere mediante ese único corte, la carne no se considera apta para el consumo.
• Durante la matanza, el matarife recita una oración en voz baja.
El objetivo de estas normas es asegurar que el sacrificio se realice de acuerdo con los mandamientos religiosos y con el menor sufrimiento posible para el animal.

La pierna derecha y la familia sacerdotal
De acuerdo con la tradición samaritana, la pierna derecha del animal debe entregarse a la familia sacerdotal.
Sólo los sacerdotes tienen permitido consumir esa parte específica del animal, en cumplimiento de un mandamiento religioso transmitido por la tradición samaritana.

La prohibición del nervio ciático
Otra norma alimentaria importante es la prohibición de consumir el nervio ciático (llamado en hebreo Gid HaNasheh).
Esta prohibición se basa en el relato bíblico de la lucha de Jacob con el ángel. Por ello, los samaritanos eliminan esa parte del animal y no la consumen.

Resumen
Las normas samaritanas de alimentación comparten muchas bases con las leyes bíblicas de pureza alimentaria conocidas en el judaísmo, pero presentan particularidades propias, especialmente:
• La exigencia de que toda la carne provenga de un sacrificio realizado por un matarife samaritano.
• La orientación del animal hacia el Monte Gerizim durante el sacrificio.
• La entrega de la pierna derecha a la familia sacerdotal.
• La estricta observancia de las normas de pureza ritual del matarife.
Estas prácticas forman parte de la identidad religiosa samaritana y reflejan su adhesión exclusiva a la Torá y a las tradiciones preservadas por la comunidad a lo largo de los siglos.

La práctica de la nidá (impureza menstrual) en la tradición samaritana
El siguiente pasaje de la Torá constituye la base de esta práctica:
“Cuando una mujer tenga flujo de sangre, permanecerá en su estado de impureza durante siete días; y cualquiera que la toque quedará impuro hasta la tarde. Todo aquello sobre lo que se acueste durante su impureza quedará impuro, y todo aquello sobre lo que se siente quedará impuro.” (Levítico 15:19-20)
Según la interpretación samaritana de la Torá, una mujer debe observar un período de siete días exactos de nidá (impureza menstrual) a partir del momento en que comienza el sangrado.

Normas durante el período de nidá
De acuerdo con la tradición samaritana descrita en este texto:
• La mujer evita el contacto físico con otras personas.
• Debe informar a quienes la rodean sobre su estado para evitar contactos involuntarios.
• Utiliza utensilios y objetos reservados específicamente para esos días.
• Los objetos que toca deben ser lavados posteriormente con agua.
• No participa en la preparación de alimentos ni en determinadas tareas domésticas.
• Estas responsabilidades suelen ser asumidas temporalmente por otros miembros de la familia, frecuentemente el esposo o el padre de familia.
Cuando una mujer tiene un bebé lactante, la tradición considera que el niño comparte temporalmente su estado ritual mientras permanece bajo su cuidado directo. Al finalizar el período de nidá, ambos pasan por el proceso de purificación correspondiente según la costumbre comunitaria.

Diferencias con otras tradiciones judías
Según el texto, los samaritanos consideran que siguen literalmente el mandato bíblico de siete días y, por ello, no adoptan períodos más largos de separación ritual que existen en algunas interpretaciones posteriores dentro de otras comunidades religiosas.
Desde la perspectiva samaritana, la duración correcta es la establecida explícitamente en la Torá: siete días.

Importancia social y comunitaria
Los samaritanos consideran esta práctica una parte fundamental de su identidad religiosa y comunitaria.
El texto destaca que la observancia de la nidá fomenta la cooperación entre los miembros de la familia extensa y de la comunidad:
• Las mujeres pueden ayudarse mutuamente en la preparación de alimentos.
• Se apoyan en las tareas domésticas cuando alguna está observando la nidá.
• Los hombres suelen asumir una mayor participación en las labores del hogar y el cuidado de los hijos durante esos períodos.
Según la descripción comunitaria, algunas mujeres samaritanas valoran estos días como una oportunidad para descansar de ciertas responsabilidades habituales o compartir tiempo con otras mujeres que se encuentran en la misma situación.

Finalización del período
Una vez transcurridos los siete días, la mujer realiza una inmersión en agua como parte del proceso de retorno al estado de pureza ritual y reanuda sus actividades habituales.

Después del parto
Las mujeres samaritanas también observan períodos de impureza ritual relacionados con el parto, siguiendo las disposiciones establecidas en la Torá.
Estas normas forman parte de las leyes bíblicas de pureza familiar que la comunidad samaritana considera obligatorias y que continúa practicando como uno de los elementos distintivos de su tradición religiosa.

La boda samaritana
La boda samaritana consta de tres etapas principales, de las cuales solamente la primera puede cancelarse sin necesidad de un procedimiento formal de divorcio:
1. La aceptación formal del matrimonio (Kidushín).
2. Los esponsales o compromiso, momento en el que la pareja es considerada legalmente casada.
3. La ceremonia matrimonial, durante la cual se realiza la lectura de la ketubá (contrato matrimonial).

El Kidushín (compromiso formal inicial)
Durante la ceremonia del Kidushín, los padres del novio visitan la casa de los padres de la novia para solicitar oficialmente su mano.
Este acto constituye una ceremonia en la que se obtiene el consentimiento público de:
• El novio.
• La novia.
• Ambas familias.
El propósito es confirmar formalmente la intención de unir sus vidas en matrimonio.
Si ambas partes expresan su acuerdo y existen al menos dos testigos presentes, se considera que la boda tendrá lugar próximamente.
Por el contrario, si alguno de los futuros contrayentes no está de acuerdo con el matrimonio, es muy probable que la boda no llegue a celebrarse.

Posibilidad de desistir
Después de esta etapa inicial todavía existe la posibilidad de que alguna de las partes cambie de opinión y decida no continuar con el proceso matrimonial.
Aunque es posible retroceder, el texto señala que esto suele generar situaciones incómodas o embarazosas para las familias involucradas, especialmente porque ya se ha realizado un compromiso público.
Por esta razón, la ceremonia del Kidushín representa un paso importante hacia el matrimonio, pero aún no constituye un vínculo irreversible. Las etapas posteriores tendrán un carácter mucho más vinculante dentro de la tradición samaritana.

Costumbres de duelo y entierro en la comunidad samaritana
Los samaritanos entierran a sus fallecidos en dos cementerios principales:
• El cementerio samaritano situado en el Monte Gerizim, en el extremo del barrio samaritano de Kiryat Luza.
• Una parcela reservada para la comunidad samaritana en el cementerio de Cementerio de Kiryat Shaul, en Tel Aviv.
La preferencia tradicional es que los miembros de la comunidad sean enterrados en el Monte Gerizim, debido a su carácter sagrado dentro de la fe samaritana. Sin embargo, antes de 1967, cuando el acceso al monte era complicado por razones políticas y geográficas, muchos samaritanos fueron enterrados en Kiryat Shaul.

El período de duelo
Cuando ocurre un fallecimiento, la familia guarda un período de duelo de siete días, conocido como "sentarse la shivá".
Esta práctica se basa en una antigua tradición israelita mencionada en la Biblia:
"Y guardó duelo por su padre durante siete días." (Génesis 50:10)
Durante esos siete días, los familiares permanecen reunidos para honrar la memoria del fallecido y recibir las condolencias de la comunidad.

La ceremonia previa al entierro
Antes del funeral, los samaritanos realizan una ceremonia particular alrededor del féretro. Reunidos junto al ataúd, leen íntegramente los cinco libros de la Torá por última vez en honor del difunto.
Según el texto, esta lectura suele durar aproximadamente dos horas.

La procesión funeraria
Una vez finalizada la lectura de la Torá, comienza la procesión hacia el cementerio.
Los participantes avanzan lentamente acompañando al fallecido mientras entonan el cántico de Moisés conocido como Haazinu ("Escuchad"), que aparece al final del libro de Deuteronomio.
La combinación de la lectura completa de la Torá y el canto de Haazinu refleja la profunda importancia que la Torá ocupa en la vida religiosa samaritana, acompañando a la persona desde su nacimiento hasta su despedida final.
Estas prácticas funerarias muestran la continuidad de antiguas tradiciones bíblicas preservadas por la comunidad samaritana y destacan el papel central que desempeñan la Torá y el Monte Gerizim en todos los momentos significativos de la vida comunitaria.

El sábado y la sinagoga en la tradición samaritana
El sábado (Shabat) es considerado el día más sagrado para los samaritanos, incluso más importante que el Día de la Expiación (Yom Kipur).
Durante el Shabat, los samaritanos se abstienen de realizar trabajos y actividades que consideran prohibidas según la Torá. Entre otras prácticas:
• No realizan labores cotidianas.
• Evitan utilizar aparatos eléctricos.
• No cocinan.
• No viajan ni conducen vehículos.
• No encienden ni trasladan fuego.

La preparación para el Shabat
Aproximadamente media hora antes de la entrada del Shabat, el viernes por la tarde, las mujeres samaritanas se dedican a los últimos preparativos de la comida y del hogar.
Mientras tanto, los hombres se dirigen a la sinagoga samaritana situada en el centro de sus comunidades, tanto en Holón como en el Monte Gerizim, para participar en los servicios religiosos.

La cena de Shabat
Tras finalizar las oraciones del viernes por la noche, cada familia se reúne alrededor de la mesa sabática.
La cena suele incluir una gran variedad de platos preparados previamente, entre ellos:
• Pollo.
• Carne.
• Arroz.
• Papas.
• Otros platos tradicionales.
La comida se sirve caliente porque ha sido preparada antes de la entrada del Shabat.

La comida del sábado por la mañana
A diferencia de la cena del viernes, el sábado por la mañana los samaritanos no cocinan ni siquiera utilizando dispositivos destinados a mantener caliente la comida.
Por ello, el desayuno o almuerzo sabático está compuesto exclusivamente por alimentos preparados el día anterior y consumidos fríos.
Según la descripción tradicional, la mesa suele destacar por una gran variedad de ensaladas caseras elaboradas principalmente a base de verduras, constituyendo uno de los elementos característicos de la gastronomía sabática samaritana.

La sinagoga samaritana
La sinagoga ocupa un lugar central en la vida religiosa de la comunidad. Allí se realizan las oraciones y lecturas de la Torá que acompañan la observancia del Shabat y de las festividades religiosas.
Aunque la tradición samaritana se considera muy estricta en el cumplimiento literal de los mandamientos bíblicos relacionados con el descanso sabático, existe una excepción fundamental.

La preservación de la vida
Cuando existe peligro para la vida o la salud de una persona, los samaritanos consideran que debe actuarse de inmediato.
Por ello, en situaciones de emergencia:
• Solicitan asistencia médica.
• Llaman a los servicios de emergencia.
• Utilizan vehículos para trasladarse a un hospital si es necesario.
La protección de la vida humana prevalece sobre las restricciones sabáticas, por lo que no dudan en buscar ayuda médica cuando la situación lo requiere.
Esta combinación de observancia estricta del Shabat y prioridad absoluta a la preservación de la vida constituye un aspecto importante de la práctica religiosa samaritana contemporánea.

Más de los Samaritanos en esta nota
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Fuente: https://shomronim.co.il/










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