24/07/2026
Actualización biográfica y profesional
El pasado mes de enero publiqué una foto junto a Hugo y Nadav Hurevich en la feria de turismo FITUR, en Madrid, acompañada del siguiente mensaje: "La vida me ha llevado por otro camino, pero H.H. Travel y la familia Hurevich siempre tendrán un lugar en mi corazón." Muchos me preguntaron a qué me refería y, aunque sea con algo de retraso, hoy quiero contárselos.
El 7 de octubre de 2023 me encontraba con un grupo de peregrinos chilenos y bolivianos en el Jardín de la Tumba cuando sonaron las primeras sirenas en Jerusalén. En ese momento todavía no conocíamos la magnitud de la tragedia ni imaginábamos que ese sería el comienzo de una guerra que, de un modo u otro, continúa hasta hoy: primero contra Hamás en Gaza, luego contra su aliado Hezbolá en el Líbano y, más recientemente, contra la cabeza del pulpo: el régimen de los ayatolás en Irán.
Como era de esperar, con el estallido de la guerra la actividad turística se paralizó casi por completo. Cuando aquel grupo de peregrinos regresó a sus países el 10 de octubre de 2023, yo me quedé sin trabajo. Tuve la suerte de poder guiar un poco durante los períodos de tregua, pero ya no era posible vivir del turismo.
En febrero de 2024 comencé a trabajar para un estudio jurídico. Mi función consistía en promocionar los servicios del bufete para ayudar a judíos a obtener la ciudadanía y el pasaporte de Portugal, Austria, Alemania y Polonia. Muy pronto me convertí en el referente de la empresa para los trámites relacionados con Polonia, quedé a cargo de ese departamento e incluso tuve la oportunidad de viajar a Varsovia para fortalecer el vínculo con nuestros socios locales.
Si hoy buscan mi nombre en Google en hebreo (ראובן טאובה), el primer resultado es mi perfil de jugador en la página de la Asociación Israelí de Ajedrez —un pasatiempo que retomé después de dos décadas gracias al exceso de tiempo libre que me impuso el desempleo— y, justo después, aparecen varios artículos de prensa sobre cómo obtener el pasaporte polaco. Aunque fue una experiencia muy enriquecedora, mi corazón seguía anhelando regresar al turismo.
En mayo de 2025 comencé a trabajar para Conexión Israel, una empresa dirigida por el uruguayo-israelí Roni Kaplan y el venezolano-israelí Gabriel Chocrón. A mi compatriota Roni ya lo conocía desde que ambos teníamos 18 años... y unos 18 kilos menos. Habíamos participado juntos en el programa de formación para jóvenes educadores judíos, Majón LeMadrijim, allá por 2001. Dos años después también estudiamos hebreo juntos en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Las vueltas que da la vida.
Muchos de ustedes seguramente lo conocen por sus frecuentes entrevistas en televisión como vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel durante su servicio como reservista. Tal vez también hayan oído hablar de la admirable delegación israelí de ayuda humanitaria que viajó a Venezuela tras el terremoto y de la que formó parte, o de la absurda denuncia por "genocidio" que el PIT-CNT, la central sindical de Uruguay, presentó en su contra.
Mi primera función dentro de Conexión Israel fue de coordinor logístico para delegaciones internacionales invitadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel: periodistas, influencers, académicos, legisladores, líderes religiosos, etc. No es exactamente turismo, pero sí un trabajo muy similar al de operador turístico que había desempeñado quince años antes en H.H. Travel, mientras estudiaba para recibirme de guía.
Actualmente estoy a cargo de Huellas del Cielo, el departamento de viajes cristianos de Conexión Israel. Aunque la situación en Medio Oriente sigue siendo inestable, tenemos varias peregrinaciones programadas para los próximos meses y estamos trabajando intensamente para traer muchas más a lo largo de 2027.
No me cabe la menor duda de que, cuando pase la tormenta, volverán a cumplirse las palabras del profeta Zacarías, Jerusalén se volverá a llenar de peregrinos de todos los pueblos y naciones.