18/08/2026
Y después de recorrer durante estos días el granero de Aguelluy, comenzamos el regreso.
Volvemos a atravesar su interior, esos pasadizos y rincones que hemos ido descubriendo con las linternas, hasta que finalmente salimos de nuevo al exterior.
Y al salir nos encontramos con esa mesa tan bonita, en un lugar que parece detenido en el tiempo, antes de comenzar el descenso.
Los niños ya empiezan a bajar. Y después de haber recorrido el granero, meterse por sus pasadizos oscuros, explorar con las linternas y descubrir cada rincón, todavía les queda otra parte de la aventura: el camino de vuelta.
Cuando hacemos estos recorridos con familias, nos encanta ver cómo los niños viven Marruecos de una manera completamente diferente. Para ellos no es una visita turística: es explorar, investigar, imaginar y sentirse protagonistas de su propia aventura.
Y eso es precisamente lo que buscamos en nuestros viajes: que Marruecos no sea simplemente un lugar que habéis visto, sino un país que habéis vivido juntos.
¿Os gustaría hacer un viaje así por Marruecos con vuestros hijos? Escribidnos “FAMILIA” y os contamos cómo diseñamos cada viaje de forma privada para cada familia.