12/10/2025
🦡🐾🐾🐾
🍂El cazador y el venado 🦌en tiempo de difuntos ⚰️ 🍂
Cuentan los abuelos que desde octubre el cazador deja de ir a la batida y cacería para buscar venado, son días de respeto porque crees que ya están aqui los difuntos espiritualmente.
una vez me contó mi bisabuelo que para estas fechas cercanas del Hanal pixan o finados como se les dice en los pueblos. Los cazadores se abstienen de ir en busca de la preciada carne del venado y de cualquier animal del Monte, ya que te podría pasar algo como las dos anécdotas que me cuenta la gente más longeva.
Un cazador terco y necio decidio ir a cazar venado para este tiempo diciendo que no pasaba nada que solo eran inventos, se fue a lamparear se subió a un gran Arbol y dispuso a esperar a su presa un enorme venado. Cuando vio que ya estaba entrando al lugar donde estaba el cazador lo apunto con su escopeta y le disparó cayendo así el tremendo animal, cuando se bajó del árbol lo fue a buscar para amarrarlo y cargarlo para así llevarlo a su casa, cuanto llegaba al lugar donde estaba miro al venado y vio que era su difunto papá que le hablaba, y le dijo hijo por qué me disparas, me da tristeza lo que me estás haciendo y no guardes estás fechas tan importantes, enseguida el cazador se desmayo y no desperto a la mañana siguiente pero con mucha fiebre, contó lo ocurrido y le dijeron que se lo advirtieron , entonces el cazador murió por tanta fiebre que no le bajaba.
La segunda anécdota Al igual un cazador no creía que los difuntos regresaban, no le importaban los consejos que le decían por los más grandes de edad. Fue y agarro su escopeta y se fue a la Cacería, no se interno mucho en el monte cuando escucho que estaban quebrando la maleza apunto y disparo, cuando lo fue a buscar vio que era una venadita que estaba grande, la cargo en la espalda y regreso a su casa, le quitó la piel y dispuso a cortar la carne pero la piel vio que estaba muy bonita y aterciopelada entonces dijo, la voy a poner a secar con ceniza para que se haga una silla con esta piel. La colgó en la pared de la casa para que no la llevaran los perros, a la mañana siguiente fue a ver si no habían bajado la piel por los perros, y fue grande la sorpresa que se llevó. La piel de aquella venada era un hermoso huipil blanco, el cazador empezó a llorar por qué ese huipil era idéntico al que tenía puesto su difunta madre cuando murió y la enteraron hace menos de un año y empezo a llorar y pedir perdón por haber disparado al alma de su madre.
Por eso estos días hasta principios de Diciembre el cazador no va al batida y mucho menos mata a cualquier animal del Monte.
Tomado de las redes sociales
Relato contado por Miguel Ake May