02/04/2026
𝗧𝗲𝗺𝗽𝗹𝗼 𝗜𝗻𝗳𝗲𝗿𝗶𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗝𝗮𝗴𝘂𝗮𝗿𝗲𝘀, 𝗖𝗵𝗶𝗰𝗵𝗲́𝗻 𝗜𝘁𝘇𝗮́, 𝗬𝘂𝗰𝗮𝘁𝗮́𝗻🐆
Localizado al exterior del cuerpo Este del Gran Juego de Pelota, adosado a la construcción, este templo es uno de los más notables de Chichén Itzá, tanto por su diseño arquitectónico –característico de la ciudad– como por su rica y compleja decoración que se complementa con el resto de la estructura del juego de pelota.
La fachada principal del templo está orientada hacia el Este, con dirección al Templo de los Guerreros. Su entrada tiene dos columnas; entre ellas, existe un trono de jaguar de caliza, cuya cabeza se orienta en dirección Norte, mientras que su vista mira también hacia el templo antes mencionado.
Las jambas y las columnas Sur y Norte, tienen representaciones de diversos seres: en la cara Este de la columna del Sur se observa un pahuatun (cargador) con un caracol, mientras que en la cara Norte, un pahuatun con rasgos de abeja; en la cara Oeste se presenta a otro personaje similar con los rasgos de un mono y, por último, en la cara Sur, un pahuatun con caparazón de tortuga.
En lo que respecta a la columna Norte, en sus cuatro caras existen representaciones de la diosa Ixchel en diferentes advocaciones, entre las que destacan Sak Ixik y Chak Chel. Además, las figuras de ambas columnas tienen en su base al monstruo de la tierra, mientras que, en la parte superior o celeste, al Dios del Maíz emergiendo de la tierra.
El interior de la crujía tiene otros elementos esculpidos en las paredes Norte, Oeste y Sur, en los remates Norte y Sur, así como en la bóveda misma. Las decoraciones se pueden observar a través de seis niveles, separados por serpientes que se entrelazan.
En cada nivel, existen personajes ricamente ataviados con plumas, joyería de piedras verdes y elementos que sostienen en ambas manos -armamento y símbolos- que podrían representar sus nombres o lugares de origen, incluso de sus bocas salen volutas de como si hablaran o cantaran mientras se dirigen al centro de la escena; aquellos caminan en dirección donde se ubica un personaje que, de igual forma, está ataviado con elementos similares, cuya vestimenta es como la de un jugador del juego de pelota, con una serpiente emplumada a su lado.
De los personajes restantes, en el caso del lado Este de la bóveda, se pueden apreciar a dos pahuatunes al centro que están haciendo el amarre de las serpientes; mientras que, en el sexto nivel del lado Oeste de la misma bóveda, se puede observar al capitán Escudo Solar sentado sobre un trono cubierto con piel de jaguar.
El acomodo de las escenas fue el resultado de las exploraciones realizadas en las décadas de 1920 y 1930, donde arqueólogos mexicanos y de la Carnegie Institution trabajaron en la excavación y consolidación del templo. Algunos elementos decorativos se perdieron por el paso del tiempo, lo que provocó la erosión de los relieves y la fractura de la roca debido a que se trata de elementos pétreos no tan duros. Hasta le fecha, es posible apreciar los colores originales de algunos sillares, entre los que destacan el rojo y amarillo, así como el estuco que recubría la roca.
Actualmente, se llevan a cabo, de manera periódica y constante, trabajos de conservación y restauración del Templo Inferior de Jaguares por parte del Centro INAH Yucatán y de la dirección de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá.
En el artículo 2 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, artísticos e históricos del 6 de mayo de 1972, se establece que “es de utilidad pública, la investigación, protección, conservación, restauración y recuperación de los monumentos arqueológicos, artísticos e históricos y de las zonas de monumentos” en todo el territorio nacional mexicano, razón por la cual, el INAH es una de las instancias del gobierno federal, que en coordinación con las autoridades estatales, municipales y locales, al igual que con los particulares, realizarán campañas permanentes para fomentar el conocimiento, el respeto, el cuidado, la revalorización y la difusión del valor cultural de los monumentos arqueológicos, históricos y artísticos.