26/08/2026
Quizá tu equipo no está fallando.
Quizá está funcionando exactamente para aquello alrededor de lo que se ha organizado.
Las conversaciones que repetimos, las prioridades que sostenemos, lo que toleramos, lo que pedimos y aquello con lo que realmente nos comprometemos terminan produciendo una forma de trabajar.
Por eso, antes de preguntar:
“¿Por qué mi equipo no funciona?”
podríamos preguntar algo distinto:
**¿Para qué está funcionando hoy?**
Esa pregunta no busca culpables. Busca observar qué estamos produciendo juntos y qué tendría que cambiar si queremos otro resultado.
¿Para qué dirías que está funcionando hoy tu equipo?