09/01/2026
¿Te tocó el muñequito en la rosca? Entonces esta información te interesa… porque el 2 de febrero, cuando pagas los tamales, no estás cumpliendo un castigo social: estás participando en una tradición con siglos de historia, raíces religiosas, europeas y mesoamericanas.
El Día de la Candelaria se celebra el 2 de febrero porque, según el Evangelio de Lucas (2:22-40), ese día se conmemora la presentación de Jesús en el Templo y la purificación de María, exactamente 40 días después del nacimiento. La festividad se formalizó en el siglo V, cuando la Iglesia incorporó la bendición de velas —candelas— como símbolo de Cristo como la luz del mundo, de ahí su nombre.
¿Y qué tiene que ver eso con la rosca y los tamales? En la tradición cristiana, el 6 de enero el Niño oculto en la rosca simboliza a Jesús escondido de Herodes. Quien encuentra el muñequito asume el compromiso de “presentar al Niño” el 2 de febrero. Esta práctica llegó a México durante la Colonia y aquí ocurrió algo clave: se mezcló con los rituales prehispánicos dedicados al maíz, que justamente se realizaban en febrero, antes del inicio del ciclo agrícola.
Por eso, en México la Candelaria se volvió tamalera. El tamal no es un agregado reciente: era un alimento ritual desde época prehispánica, documentado en fuentes como el Códice Florentino de Bernardino de Sahagún, donde se describe su uso ceremonial. El resultado fue un sincretismo perfecto: Biblia, calendario agrícola indígena y convivencia comunitaria.
Hoy esta tradición también tiene un impacto económico enorme. De acuerdo con estimaciones del INEGI y datos retomados por cámaras restauranteras como CANIRAC, cada 2 de febrero se consumen entre 20 y 22 millones de tamales en México, además de millones de litros de atole. Para miles de familias, ese día representa uno de los picos de ingreso más importantes del año.
Así que si te tocó el muñequito, no reclames: estás sosteniendo una tradición con más de 1,500 años de historia, donde se cruzan el cristianismo, el maíz y la vida comunitaria. Y eso, en México, siempre se celebra… comiendo. 🫔🌽