31/01/2026
“Entrar al Semefo esperando no encontrarte”: la búsqueda que no debería existir 🕯️
Han pasado cinco meses desde que David Eduardo Soto Soto, joven duranguense, desapareció en Mazatlán, Sinaloa. Desde entonces, su familia vive atrapada entre la incertidumbre, el miedo y la esperanza. Su esposa y su madre han tenido que enfrentar uno de los escenarios más duros que puede vivir una familia de un desaparecido: acudir al Servicio Médico Forense para reconocer cuerpos, con la esperanza de no encontrarlo ahí.
El 27 de enero de 2026, a las 11:30 de la mañana, ellas llegaron al Semefo de Zacatecas, luego de que esta entidad brindara apoyo y colaboración con la Fiscalía de Durango. La espera se volvió interminable. El deseo de llegar rápido se mezclaba con el terror de confirmar la peor noticia, ha narrado en sus redes sociales.
Entrar a un sótano y ver cuerpos no reconocidos es una imagen que, dice, jamás pensó vivir. “Tenía muchísimo miedo de encontrarte entre todos esos cuerpos”, relata. David no estaba ahí. El alivio fue momentáneo, porque la angustia continúa al no saber dónde está, cómo está ni en qué condiciones se encuentra.
En medio de esta búsqueda, su esposa también levantó la voz para aclarar algo importante. Luego de que en redes sociales comenzara a circular el caso de la influencer y tiktoker identificada como Nicolette, quien regresó con bien, ella ha declarado que “David no es influencer, no es tiktoker, no buscaba fama ni exposición. David es un padre de familia”.
Su caso, dice, no debería importar menos por no ser una figura pública. En casa lo espera una niña que todos los días pregunta por él, que no entiende de violencia ni de maldad, que solo quiere volver a abrazar a su papá.
La mujer hace un llamado a las autoridades para que así como Zacatecas brindó apoyo y colaboración, también lo hagan Sinaloa. Pide que escuchen a las familias, que dejen a un lado el ego institucional y trabajen de manera conjunta para localizar a las personas desaparecidas.
“No buscamos culpables, solo queremos que este in****no termine”, escribe. Si se lo llevaron con vida, pide que lo regresen con vida. La fe es lo único que no ha perdido. Confía en que Dios ilumine el camino y que algún día David pueda volver a casa.