16/08/2026
👉👉 Cuando pensamos en estadounidenses descansando en México, probablemente imaginamos Los Cabos o Cancún. Pero en Sonora existe un pequeño paraíso que desde hace décadas se ha convertido en uno de sus destinos favoritos: San Carlos.
Y hay una razón. San Carlos está frente al Mar de Cortés, rodeado de montañas, playas y paisajes espectaculares, pero sin sentirse como uno de esos enormes destinos turísticos llenos de hoteles y multitudes.
Aquí encuentras marinas, campos de golf, pesca, buceo, veleros y casas frente al mar, pero también algo cada vez más difícil de encontrar: tranquilidad.
Especialmente para los estadounidenses de Arizona, San Carlos tiene otra enorme ventaja: está a unos 350 km de la frontera con Estados Unidos. De hecho, desde al menos la década de 1930 hay registros de visitantes de Arizona que viajaban con sus embarcaciones hacia las playas sonorenses, entre ellas San Carlos.
Hoy esa relación sigue siendo evidente. Muchos estadounidenses y canadienses viven ahí durante los meses de invierno, atraídos por el clima y la vida junto al Mar de Cortés.
Quizá San Carlos no tenga la fama internacional de Cancún ni el enorme desarrollo turístico de Los Cabos.
Pero justamente ahí está parte de su encanto.
Es uno de esos lugares a los que mucha gente no llega buscando fiesta ni grandes resorts. Llega buscando una casa cerca del mar, subir a su barco, ver caer el sol y, durante unos días o incluso algunos meses, simplemente descansar.