16/05/2026
¿QUÉ OFRECER A LA VIRGEN MARÍA EN LA ENRAMA PARROQUIAL?
No hay mayor ofrenda que la que sale del corazón: el llanto de una madre al pedir por sus hijos, la desesperación del que no tiene trabajo, el hombre que aún inmerso en el mayor de los pecados busca una mano solidaria para salir de su miseria, la mujer cansada que busca donde descansar su yugo pesado, el niño que quiere amor de mamá, el pobre de espíritu que necesita que sus tinajas sean llenadas, es decir, todos necesitamos ofrecer algo a María.
Queremos queridos hermanos, exhortarles que estos días de fiesta en nuestra parroquia, no solo es para el que va a ofrendar animales, aves de corral, artículos de limpieza, etc. sino que estos días es para toda la comunidad, para vivir en unión y paz, con espíritu alegre, solidario y compartido.
Recordemos que no hay mayor ofrenda que aquel que se dona y ofrece por completo, pidiendo a la madre de Dios una verdadera y santa conversión.
Nuestra enrama tiene 3 sentidos:
1) El espiritual de una peregrinación y oración a los pies de la Virgen, motivada por la devoción a Dios y a ella.
2) El solidario de colaborar con las necesidades materiales de una comunidad católica, pero también de saber compartir con el prójimo.
3) El cultural comunitario de la sana convivencia, con música tradicional, alimentos y algarabía de acuerdo a nuestra identidad como católicos tabasqueños.
Nuestra Gran Enrama se celebra para honrar a la Santísima Virgen María, precisamente con ese espíritu de devoción y peregrinación que dio origen a las enramas en nuestra entidad.
Ofrecerle a la Virgen María: un rosario, una buena obra, una oración-petición, un rosa, un silencio.
Ella en su infinita misericordia de madre bendiga y gratifique en salud y en lo que sus corazones más desean y anhelan.
Recordemos que esta es una fiesta religiosa y que al entregar nuestra ofrenda, sea muestra de nuestra conversión.
Que la Santísima Virgen nos ayude a cambiar nuestra vida interior y exterior, que no sigamos en el mismo pecado, que ella nos enseñe a amar a Cristo desde el corazón y no de los labios.
Una devoción que no obtenga la enmienda de la vida, no es grata al Señor, no recurramos a María solamente para pedirle favores terrenales o librarnos de males materiales. Honremos a María, meditando sus grandezas, dándole gracias por sus bondades e imitando sus virtudes.
Recordemos que la ofrenda que es más grata al Señor por manos de María, son nuestras oraciones, sacrificios y ayuda al prójimo
Que estos días, nuestra enrama sea ofrecerle nuestros pecados y peticiones, para que ella se los entregue a Dios, pues
¿Habrá algo que Jesús le niegue a su madre?