05/09/2026
BCS amplía su oferta turística más allá de las playas
Sudcalifornia está ampliando la forma en que se promociona y comercializa como destino turístico, y aun cuando, Los Cabos y sus playas continúan siendo los principales referentes internacionales, empresas operadoras, fideicomisos y autoridades turísticas están incorporando al mercado experiencias relacionadas con islas, desierto, fauna marina, pueblos históricos, gastronomía, bienestar y patrimonio cultural, con el objetivo de distribuir la actividad turística hacia un territorio más amplio.
En La Paz, operadores privados como Green Tours y Pita’s Tours comercializan recorridos hacia la Isla Espíritu Santo, Balandra y otros sitios naturales, además de actividades como nado con tiburón ballena, pesca deportiva y recorridos hacia Todos Santos y Los Cabos. Green Tours, por ejemplo, ofrece actualmente excursiones a Espíritu Santo en grupos pequeños y con interpretación ambiental.
Al norte del estado, la observación de ballenas representa otro producto turístico con capacidad para atraer visitantes hacia comunidades fuera de los grandes centros hoteleros. En Laguna de San Ignacio, el Grupo Kuyimá ha llevado esta experiencia a espacios de promoción nacional como parte de la Guía Nacional de Experiencias Turísticas Comunitarias. La actividad se desarrolla dentro de la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno y combina conservación ambiental con participación comunitaria.
La estrategia también busca recuperar el valor turístico de la historia con La Ruta de las Misiones, y los pueblos tradicionales, el desierto y los oasis forman parte de una oferta que permite recorrer el estado por carretera y conectar localidades que normalmente quedan fuera de los circuitos convencionales. El propio FITUES define a Baja California Sur como un destino de contrastes donde conviven playas, desierto, oasis, misiones, arte rupestre y actividades de naturaleza.
El interés empresarial por diversificar la oferta quedó reflejado en el Tianguis Turístico México 2026, donde participaron 48 empresas sudcalifornianas y se concretaron más de mil 500 citas de negocios. Entre las experiencias promovidas estuvieron el avistamiento de ballena gris, el turismo comunitario, el bienestar y el turismo de aventura.
El desafío, sin embargo, será convertir esa promoción en mayor derrama para las comunidades sin deteriorar los ecosistemas que sostienen el atractivo. La experiencia de Espíritu Santo y el avistamiento de ballenas muestran que el crecimiento turístico requiere operadores capacitados, permisos y reglas ambientales. Profepa ha insistido en que actividades como la observación de cetáceos deben realizarse bajo normas específicas para reducir afectaciones a las especies y sus hábitats.
Así, la competencia turística de Baja California Sur no se juega únicamente en sus playas: también comienza a depender de su capacidad para convertir su historia, desierto, fauna, islas y comunidades en experiencias capaces de generar visitantes y beneficios económicos sin consumir los recursos que las hacen atractivas.