11/08/2026
Terminaste de ver tu logo. Te emocionó. Lo pusiste en Instagram, en la web, en las tarjetas de presentación. Y entonces pasa algo extraño: la gente no reacciona como esperabas. No conectan. No preguntan. No recuerdan. Ese es el momento en que te preguntas si el logo no es tan bueno.
En este episodio te cuento lo que descubrí después de trabajar con decenas de marcas: el logo puede lucir impecable, pero el problema está en que estás viendo solo la punta de un iceberg de tres capas.