01/01/2026
Este no es un texto de año nuevo. Es sobre los viajeros, sobre los coordinadores y coordinadoras, sobre los que estuvieron, sobre los que están y sobre los que vendrán. Es, por tanto, un texto de amor... y de agradecimiento.
Los viajes pueden producir conflictos y amores, encuentros y desencuentros. Magos impredecibles e involuntarios, los viajes nos encuentran y van creando el espejo que el mundo necesita para cambiar.
Tienen el poder de modificar nuestro entorno y convertirnos en mejores personas, sociedades, países, son un ejemplo, nos dan batería para contar una complicada historia, la realidad más allá del turismo o el personaje del turista o el coordinador.
Y hablando de los tejidos que produce el viaje y de los abrazos, nosotros nos desprendemos del tibio y fresco viento del que viaja, y salimos a caminar apenas unos pasos, en estas realidades en varios países y el nuestro, y esperamos el anuncio, la llegada de la primera madrugada de enero...
Ahí nomás, donde el viaje y los viajeros son el territorio de la noche de estrellas, unos buenos deseos se alborotan con las estrellas fugaces que anuncian lo que se viene…
Buen comienzo 2026 voltee por la noche al cielo donde quiera que se encuentre y reciba nuestro abrazo sincero… acá lo esperamos el año que viene, gracias por todo, gracias por siempre!!