31/12/2025
Cuitláhuac, gobernante de Iztapalapa y penúltimo tlatoani de Tenochtitlán fue quien tomó la defensa de Tenochtitlán tras la Matanza del Templo Mayor.
Cuitlahuatzin, mejor conocido en los libros de historia como Cuitláhuac, señor de Iztapalapa y tlatoani mexica. ha quedado relegado en comparación con otros personajes de la Conquista como Cuauhtémoc.
Gabriel Kruell, investigador asociado del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México, señala en Noticonquista que según fuentes indígenas, Cuitláhuac fue tlatoani durante ochenta días, aunque explica que es muy probable que estuviera en el cargo desde dos o tres meses antes, a partir de junio o julio de 1520.
Fue así que, el 30 de junio de 1519, mientras los mexicas designaban a Cuitláhuac como tlatoani tras el descenso político y as*****to de Moctezuma, que Hernán Cortés supo que era momento de abandonar la ciudad pues sin la protección del antiguo tlatoani estaban en peligro, por lo que salió de la ciudad, situación que no salvó de su peor derrota militar,
En su retirada silenciosa por la Calzada del Tepeyac, Cortés movilizó a su ejército conformado por españoles y tlaxcaltecas durante la noche, momento en el que fueron captados por la vigilancia establecida por Cuitláhuac, por ello los mexicas se apoderaron del puente y de la calzada.
Cabe mencionar que muchos soldados de Cortés murieron ahogados al caer al lago en aquella noche, se hundieron por el peso de sus armaduras y de su codicia, pues también llevaban cargamentos de oro y plata.
Las consecuencias de la huída de Cortés de Tenochtitlán fueron severas, pues perdió la mayor parte de su ejército, hombres, caballos y armamento. Situación que habría llenado de frustración y enojo al español, quienes se habría tirado a llorar al pie de un viejo ahuehuete. Momento enmarcado en la historia de México como la Noche Victoriosa
Tras derrotar a los invasores, Cuitláhuac se replegó en la ciudad esperando una respuesta española, no obstante, en dicha espera murió al ser contagiado de la mortal viruela.
Mario Grimaldo / El Sol de México