07/04/2017
En la “Historia de los mexicanos por sus pinturas”, texto atribuido a fray Andrés de Olmos, nos encontramos que a la ciudad de México-Tenochtitlan se le conocía con otro nombre. Dicho texto que posiblemente fue escrito por el año de 1533 y que fue elaborado con el apoyo de antiguos códices.
Así tenemos que en este manuscrito nos encontramos con una referencia al antiguo nombre de la capital Mexica:
“Capítulo [XIX De cómo los mexicanos entraron a poblar en los términos de Tenochtitlan México]
…En este primer año, como los mexicanos llegasen al lugar susodicho, Huitzilopochtli se apareció a uno que se decía Ténoch, y le dijo que en este lugar había de ser su casa y que ya no habían de andar los mexicanos, y que les dijese por la mañana fuesen a buscar alguno de Colhuacan, porque los habían maltratado, y lo tomasen y sacrificasen y diesen de comer al sol. Y salió Xomímitl y tomó a uno de Colhuacan que se decía Chichilcuauhtli, y en saliendo el sol lo sacrificaron, y llamaron a esta población Cuauhmixtitlan, y después fue llamada Tenochtitlan, porque hallaron una tuna nacida en una piedra, y las raíces de ella salían de la parte do fue enterrado el corazón de Cópil, como está dicho.”
Con esto podemos señalar que la etimología de Cuauhmixtitlan la tenemos que sacar no solo de su literalidad sino también recurriendo al mito y su valor simbólico para el pensamiento nahua. Es decir, el primer alimento que recibe el sol a manos de los aztecas mexicas es el corazón de Cópil que es arrojado en la isleta de donde salieron las raíces del místico tunal. Y su segundo alimento al sol fue Chichilcuauhtli “águila colorada” esta víctima propiciatoria fue traída de Culhuacan ya que era un castigo por parte de los mexicas hacia los Culhuas por no haber reconocido la misión divina de la que eran acreedores los tenochcas.
Ahora bien el nombre de la víctima propiciatoria es Chichilcuauhtli “águila colorada” ya que “saliendo el sol, lo sacrificaron”. Sabemos que el color del sol al salir por el horizonte es el rojo; y rojo es el color del dios solar y del dios del fuego, el simbolismo del nombre no podría ser más transparente. Y podemos decir que aclara el de Cuauhmixtitlan. Ya que tenemos en el vocablo al águila-sol y “en las nubes”, mixtli. Con ello podemos armar la etimología que nos da: “en medio de las nubes del águila”. Y adentrándonos a la onomástica criptica que hace referencia al sol nos encontramos que al tomar nombres como el de Ilhuicamina, su etimología nos da “flechador del cielo” y en lo críptico es que sus flechas son los rayos del sol; el de Moctezuma nos da “nuestro señor enojado” y que en lo críptico es el sol que se asoma entre las nubes que quieren cubrirlo.
Con todo esto tenemos que entre los nombres y calificativos que se le dieron a México en lengua náhuatl el de Cuauhmixtitlan ocupa un lugar preferente.
Imagen: Códice Osuna.