19/05/2026
La tierra es la primera madre que tenemos. Nos da agua, comida, aire y un lugar donde vivir. Por eso, quien no la cuida tampoco entiende lo que significa amar de verdad. No se puede decir que se respeta la vida mientras se contamina el agua, se tira basura en las calles o se destruyen los campos que alimentan a nuestro pueblo. En México venimos de raíces que aprendieron a agradecerle a la tierra cada cosecha, cada lluvia y cada amanecer. Cuidarla no es una moda ni una opción, es respeto por nuestra historia, por nuestras familias y por las generaciones que vienen. Porque quien daña la tierra que lo vio nacer, termina olvidando también el valor de su propia madre.