09/06/2026
En la región de Oaxaca, el uso del taladro de arco, combinado con agua y polvos abrasivos como la arena de cuarzo, constituía la herramienta estándar para la creación de piezas de joyería y la realización de trabajos de odontología ritual.
La lapidaria en la Mixteca y el Valle de Oaxaca compartía principios universales con la maya, pero los zapotecas desarrollaron aplicaciones únicas.
La odontología estética zapoteca implicaba la modificación dental, al igual que los mayas, las clases altas zapotecas en ciudades como Monte Albán se sometían a modificaciones en los dientes.
Empleaban pequeños taladros cilíndricos de madera o hueso para desgastar el esmalte en forma de círculos perfectos sin romper el diente. El "pegamento" prehispánico utilizado para fijar los discos de jade, hematita o pirita en la cavidad, era un cemento resinoso natural hecho a base de resinas de árboles como el copal mezclado con polvo de calcio. Este sellador era tan potente que muchas de estas incrustaciones han llegado intactas hasta nuestros días tras más de mil años bajo tierra.