20/06/2026
Descubre el Corazón de Oaxaca: Un viaje a través del tiempo, el arte y el sabor ✨
Existe un lugar donde el pasado prehispánico, el esplendor colonial y la vibrante modernidad no solo coexisten, sino que dialogan a cada paso. Caminar por el Centro Histórico de Oaxaca es abrir un libro de historia vivo, y hoy queremos invitarte a pasar sus páginas con nosotros en un recorrido diseñado para los amantes de los detalles, la cultura y las raíces auténticas de nuestra tierra.
Nuestra travesía comienza bajo la imponente mirada de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán. Esta joya del barroco novohispano no solo destaca por su majestuosa fachada de cantera verde, sino por el tesoro que resguarda en su interior: un árbol genealógico tallado en relieve y techos cubiertos de lámina de oro que desafían el paso de los siglos. Justo a su costado, nos adentramos en el Ex Monasterio de Santo Domingo, un espacio de techos altos y pasillos solemnes que alguna vez albergaron a la orden de los dominicos y que hoy custodia la memoria histórica y arqueológica de nuestra región.
Al salir, la luz de Oaxaca nos guía por el emblemático Andador Turístico. Caminar por esta vía peatonal es respirar el pulso de la ciudad; un desfile de fachadas coloniales, balcones floridos y artistas locales que dan vida al trayecto. Es sobre esta misma arteria donde el pasado se encuentra de frente con la vanguardia al visitar el MACO (Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca). Este espacio nos demuestra por qué Oaxaca sigue siendo el epicentro de la plástica y la expresión visual en México.
Siguiendo el murmullo de la historia, hacemos una pausa en la Biblioteca Pública, un oasis de silencio y sabiduría donde las vigas de madera y el olor a papel antiguo nos invitan a contemplar el valor del conocimiento en la construcción de nuestra identidad. Una identidad que se consolidó en las aulas de la Universidad Benito Juárez, la máxima casa de estudios del estado, cuna de pensadores, liberales y hombres de leyes que cambiaron el rumbo de la nación, y cuyo legado arquitectónico e intelectual sigue vibrando en el centro de la ciudad.
Finalmente, el viaje nos lleva a los sentidos, donde el alma de Oaxaca se revela a través del paladar. Nos sumergimos en la algarabía del Mercado Benito Juárez, un laberinto de colores donde el aroma de las flores se mezcla con el del quesillo fresco, los textiles tradicionales y los crujientes chapulines. A solo unos pasos, el Mercado 20 de Noviembre nos recibe con el humo festivo de su famoso "Pasillo de Humo" y la calidez de sus cocineras tradicionales.