24/07/2026
LEYENDA DE
LA CALLE DE LA CALAVERA!
(7 SUR NÚMERO 700 )
En el año de 1649 en una de las casas más suntuosas del centro de Puebla vivía un Marquéz Don Juan de Ibarra de Alba y Flor un hombre de edad avanzada ( 83años), y de una muy considerable fortuna, se desposó con Doña Ines Torroella muy hermosa y de escasos 23 años de esa unión nació una hija la bella Estrella.
En Abril de 1649 el Arzobispo Juan de Palafox y Mendoza consagraría la catedral poblana y fue un mes de fiestas
El día de la consagración fue la familia completa a la catedral y Estrella se arrodilló frente al altar del perdón y de pronto se le acercó el joven Alberto Rubin apuesto y galante quien quedó prendido por la singular belleza de Estrella quedando prendida ella en eso que se dice amor a primera vista.
Los criados de Estrella se percataron y corrieron a ver al marqués par contarle el suceso y de regreso a casa el Marqués le prohibió la relación a Estrella
Ella en Las semana subsecuentes le suplicó a su padre autorización para esa relación, negándose rotundamente
Ante esta negativa Estrella huyó de su casa con Alberto el la llevó a un lugar seguro mientras buscaba donde vivir con su amada en una ceremonia secreta fray Benito del Carmelo los desposó y se fueron a vivir en modesta casa.
Desde ese día el Marquez enfermó, y delirante en la cama ordenó a sus sirvientes la buscaran hasta encontrarla una vez localizada el Marquez se levantó de su cama poseido por el odio llegó hasta la casa de los enamorados y se enfrascó en una lucha desigual con Alberto, ya que Alberto no quería pelear en un momento sacó un puñal y lo enterró en el cráneo de Alberto.
Doña Ines que seguía al Marquez presenció tal escena y se llevó a Estrella cubierta en llanto, para que no viera lo que sucedía
El Marquéz al reaccionar, con el cuerpo de Alberto entre sus brazos sintió el arrepentimiento solo al escuchar el llanto de su hija y murió ahí mismo.
Pasaron los meses y Estrella que no sabía que había pasado porque nunca vio el final de la pelea corrió a lo que fue su nido de amor y encontró el cuerpo descarnado de su amado tomó entre sus manos la calavera con el puñal clavado en la cabeza y salió corriendo y gritando su dolor, nunca más se le volvió a ver pero juran que hasta la fecha en esa casa en donde perpetró la historia se escuchan los gritos y lamentos de Estrella DICEN!
Información obtenida del libro Mitos Leyendas y tradicion de Puebla de la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras
Publicación de la Universidad Madero
Créditos para Martha Porras
Fotografía obtenida con
Google Maps.
Maquillada para efectos de la leyenda sin afán de lucro.