29/01/2025
En el municipio de Oloxotitlán se unen 2 ríos: el de Tolantongo y el Amajac, imponente macizo montañoso de la Sierra Madre Oriental, con un tremendo desnivel que ronda los 1000 metros en 18 kilómetros de terracería, descendiendo desde el paraje “Molanguito”.
La meta: visitar a un gran amigo del fondo del Barranco: Don Toño, que hace 20 años me recibe en su humilde morada, verdadero paraíso tropical silencioso, donde el rumor del río apapacha el alma, las montañas parecen murallas titánicas infranqueables, las personas invariablemente se detienen a saludar y cruzar algunas palabras, y los pumas descienden de vez en cuando a sembrar el terror entre borregos y cabras.
Desde Tequixquiac Estado de México hasta “2 ríos” (Iztacapa) son aproximadamente 150 kilómetros”, una peda_leada de sol a sol en bicicleta de montaña, y en la que en esta ocasión pasé con mi tlachiquero predilecto (Higinio Cervantes) en esta zona, antes de comenzar el descenso: “Pulques La Mora” ubicado sobre la carretera “Libramiento al Cardonal” (link de ubicación al final de este texto).
Cómo sabemos los pulqueros de coraza, antes de probar un curado, hay que probar el pulque natural, y si este es bueno, el curado seguramente también lo será.
Pues bien, en la Mora únicamente bebí pulque natural, y puedo recomendarlo ampliamente por su sabor, frescura y contenido alcohólico apropiado (“del juerte@ claro), además de que hay quesadillas y barbacoa, por si ya te anda agarrando la pájara, o no quieres ponerte tan pedit@ antes de afrontar el vertiginoso y peligroso descenso.
La primer comunidad terminando el descenso se llama “Tecomate”, donde recomiendo hacer una parada en “el rincón de los borrachos”, tienda con sombrita donde descansar y refrescarse, o comprar alguna provisión antes de lanzarse al río.
El Amajac es frío, el Tolantongo tibio, hay mucho espacio para acampar junto al río, y ya instalados son recomendabilísimas las caminatas a San Pablo, donde hay unos petroglifos impresionantes, o a San Juan, donde se pueden dar buenos chapuzones en pozas profundas.
¡Y que te digo del cielo nocturno¡, como las comunidades son pequeñas (alrededor de 100 habitantes) no hay prácticamente contaminación lumínica y las noches estrellas son memorables.
¿Qué más motivos quieres para rodar en este maravilloso lugar?
¡Venga pues!, ¡Octli Octli!, ¡hijos de la bicicleta!.
https://maps.app.goo.gl/avUEbdibQ2ATeN3D6?g_st=iw
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