31/05/2022
El señor de la lluvia deja caer el mas puro nectar sobre la tierra...
El dios Tláloc manejaba cuatro rumbos, situado en el oriente del universo, y cada uno de ellos una gran vasija derramaba un tipo de lluvia diferente. De su paraíso llamado Tlalocan procedía el agua beneficiosa y necesaria para la vida en la tierra. Las personas que morían ahogadas o por hidropesía iban a morar a este paraíso donde existían cosechas permanentes de toda clase de árboles frutales, maíz, frijoles, aguacates piñas y otros productos que concedían una feliz vida. Esta descripción corresponde al cronista padre Sahagún que lo conoció a través de informes de los indígenas. Siglos después, se descubrió en Teotihuacán un mural bellísimo en que se veía representada esta descripción. Así se pudo conocer de manera gráfica lo que ya se conocía a través de lo escrito.
A Tláloc se le atribuyen dos esposas, Xochiqueztal diosa de del amor de las flores y la naturaleza, y Matlacuéyetl “la de la falda verde”, diosa de las aguas, tuvo 4 hijos a los que se denominaban tlaloques. Vivían en 4 ámbitos del cielo.