09/06/2026
¡Dicen que si pides algo con todo el corazón, se cumple!
Pero también creo que hay que hacer que las cosas sucedan.
La verdad, me habían hablado mucho de este lugar y yo decía: quiero estar ahí. Lo intenté por todos lados, pero por diversos motivos no se había logrado, hasta que con mis amigos René y Charly, de Tenango Adventure se consiguió la gestión.
Les hablo de la Gruta del Mavodo, aquí en San Bartolo Tutotepec.
Al llegar, Josué nos dio la bienvenida. Es nieto del dueño, don Miguel Damián, y es quien resguarda las llaves de acceso. Me parece maravilloso que el lugar cuente con una puerta y candado para evitar que entren personas a saquearlo.
El acceso no está tan sencillo. Yo no lo recomiendo para principiantes. En varios momentos tuve que cargar a Xíimbal en la mochila porque algunos tramos se ponían complicados, pero les aseguro que vale cada paso.
Al entrar a las entrañas de la tierra, Josué encendió una veladora e hizo un ritual para pedir permiso de acceso. Como les he platicado antes, yo siempre realizo un ritual de permiso al llegar y otro de despedida y agradecimiento al partir.
Cada gruta y cada cueva tienen su propia magia. Estas, a pesar de haber sido vandalizadas y saqueadas hace muchos años, comenzaron a protegerse cuando se hicieron más conocidas. Gracias a ello, poco a poco se han recuperado y hoy se encuentran en muy buen estado.
Nos proporcionaron cascos para evitar accidentes, ya que existen espacios sumamente estrechos. En algunos tramos es necesario apoyarse en cuerdas o troncos que ya están habilitados para facilitar el paso.
Y sí, todo el recorrido es un agasajo, pero sin duda la cereza del pastel es lo que se conoce como el Camino al Cielo, al cual hay que ingresar descalzo para no ensuciarlo y permitir que los siguientes visitantes puedan admirarlo igual de hermoso.
Le llaman así porque es un túnel lleno de destellos que semejan un cielo estrellado.
Como siempre, nos dimos vuelo tomando fotografías.
Aún hay personas que acuden a este lugar para realizar rituales de agradecimiento a la Madre Tierra y dejar ofrendas, pero es muy importante recordar que debemos respetar todo lo que encontramos aquí: no se lleven nada.
Y bueno, como siempre les digo, cuiden y respeten estos espacios. No se lleven nada y no dejen basura.
Los dejo para que disfruten del espectáculo que nos regaló la Madre Tierra.