28/06/2026
29 DE JUNIO SAN PEDRO Y SAN PABLO
INFORMACIÓN RESCATADA DE LA INVESTIGACIÓN DE LA DOCTORA EN HISTORIA ESPERANZA RAMÍREZ ROMERO POR NÉSTOR GABRIEL MARTÍNEZ COLÍN.
Fotografia: Srita. Esperanza Piñón Izarraras (1982)
El pueblo de SAN PEDRO TARIMBARO, antes TARIMANGACHO, es uno de los más antiguos de la región, remontándose sus orígenes hasta la época prehispánica como lo comprueban los vestigios arqueológicos encontrados cerca del actual asentamiento. Más tarde, Tarimangacho aparece ligado a los primeros pobladores españoles que se aventuraron en búsqueda de la posesión de tierras que cultivar y explotar para su beneficio. Es también una de las congregaciones de indígenas que se llevan a efecto a fines del siglo XVI, ajustándose a la reorganización agraria y demográfica dictada por la política colonial española.
La Iglesia más antigua debió de erigirse por esta época, sin que se tengan noticias de sus características constructivas. En 1686 sirvió para alojar a la cofradía de la Inmaculada Concepción, fundada ese año por Don Juan Ortega y Montañés, obispo de Michoacán.
En la actualidad se conservan muchas de las características indígenas que diferencian a San Pedro Tarimbaro de los demás pueblos del municipio de Tlalpujahua. Aún persisten tradiciones de tipo civil y religioso, como la CEREMONIA DEL PALO VOLADOR, de hondas raíces prehispánicas impregnadas de un sentido religioso y cosmológico, CEREMONIA que ha revivido para el 29 de junio, día del SANTO PATRONO.
El aislamiento debido a las circunstancias geográficas y al rechazo que manifestó el indígena a las influencias de los tarascos y mexicas conformó una CULTURA ORIGINAL, con rasgos propios que aún perviven. Rasgos que se nos presentan con una incógnita, como es el caso de LA DANZA DEL VOLADOR DE TARIMANGACHO, danza que también se manifiesta con pequeñas variantes en PAPANTLA, VERACRUZ. La explicación de este rasgo es difícil debido a que son etnias diferentes y hay una considerable distancia entre los dos lugares y no se ha encontrado un testimonio intermedio que pueda dar luz al rasgo cultural. Cerca del pueblo de San Pedro Tarimangacho se han encontrado vestigios arqueológicos y huellas de cerámica que confirman el carácter fronterizo de la región en donde MAZAHUAS, OTOMIES, MATLALTZINGAS, TARASCOS Y MEXICAS manifiestan su presencia transitoria o permanente, quedando evidencia de esa peculiar estadía en la zona.
29 DE JUNIO SAN PEDRO Y SAN PABLO
INFORMACIÓN TRANSCRITA DE LA INVESTIGACIÓN DE LA DOCTORA EN HISTORIA ESPERANZA RAMÍREZ ROMERO POR NÉSTOR GABRIEL MARTÍNEZ COLÍN.
Fotografia: Srita. Esperanza Piñón Izarraras (1982)
El pueblo de SAN PEDRO TARIMBARO, antes TARIMANGACHO, es uno de los más antiguos de la región, remontándose sus orígenes hasta la época prehispánica como lo comprueban los vestigios arqueológicos encontrados cerca del actual asentamiento. Más tarde, Tarimangacho aparece ligado a los primeros pobladores españoles que se aventuraron en búsqueda de la posesión de tierras que cultivar y explotar para su beneficio. Es también una de las congregaciones de indígenas que se llevan a efecto a fines del siglo XVI, ajustándose a la reorganización agraria y demográfica dictada por la política colonial española.
La Iglesia más antigua debió de erigirse por esta época, sin que se tengan noticias de sus características constructivas. En 1686 sirvió para alojar a la cofradía de la Inmaculada Concepción, fundada ese año por Don Juan Ortega y Montañés, obispo de Michoacán.
En la actualidad se conservan muchas de las características indígenas que diferencian a San Pedro Tarimbaro de los demás pueblos del municipio de Tlalpujahua. Aún persisten tradiciones de tipo civil y religioso, como la CEREMONIA DEL PALO VOLADOR, de hondas raíces prehispánicas impregnadas de un sentido religioso y cosmológico, CEREMONIA que ha revivido para el 29 de junio, día del SANTO PATRONO.
El aislamiento debido a las circunstancias geográficas y al rechazo que manifestó el indígena a las influencias de los tarascos y mexicas conformó una CULTURA ORIGINAL, con rasgos propios que aún perviven. Rasgos que se nos presentan con una incógnita, como es el caso de LA DANZA DEL VOLADOR DE TARIMANGACHO, danza que también se manifiesta con pequeñas variantes en PAPANTLA, VERACRUZ. La explicación de este rasgo es difícil debido a que son etnias diferentes y hay una considerable distancia entre los dos lugares y no se ha encontrado un testimonio intermedio que pueda dar luz al rasgo cultural. Cerca del pueblo de San Pedro Tarimangacho se han encontrado vestigios arqueológicos y huellas de cerámica que confirman el carácter fronterizo de la región en donde MAZAHUAS, OTOMIES, MATLALTZINGAS, TARASCOS Y MEXICAS manifiestan su presencia transitoria o permanente, quedando evidencia de esa peculiar estadía en la zona.