15/02/2026
En el restaurante Carrizo, dentro del Refugio de Potosí, cada mesa frente al imponente esqueleto de cachalote se convierte en un acto de conservación. El atardecer cae sobre el agua, las aves regresan a descansar y la naturaleza marca el ritmo de una velada íntima, local y profundamente auténtica.
Para nuestros huéspedes, esta no es solo una recomendación gastronómica: es una invitación a vivir Zihuatanejo desde su esencia. Sabores frescos, ingredientes de la región y una experiencia que respalda directamente la protección de la flora y fauna silvestre.
Aquí, cada copa brindada y cada platillo compartido apoyan la misión de preservar este santuario natural.
Hospedarte frente al mar también significa conectar con la tierra que lo rodea.
Permítenos reservar tu mesa y descubrir juntos una experiencia que trasciende lo turístico: una noche que honra la naturaleza, la comunidad y el privilegio de estar aquí.