09/11/2023
DIA 17 (9/11/2023)
Trekking Campo Base Everest y Valle de Gokyo
Etapa 14 y última. Monjo-Lukla.
Todo lo que empieza, bien o mal siempre acaba y en esta ocasión, no podía haber acabado mejor.
Han sido los últimos trece kilómetros de una aventura tan bella como dura.
Un trekking de casi 170 kilómetros por la emblemática cordillera de los Himalayas, gran parte de los mismos siempre por encima de los 4500 metros, con un desnivel acumulado de 20.000 metros, llegando al Campo Base del Everest (5385) alcanzando la cima del Chukung Ri (5500), la del Gokyo Ri (5400), salvando el mítico Cho La Pass (5400), cruzando el glaciar Ngozumba, el más largo de Nepal, caminar rodeado de ochomiles, paisajes increibles en fin, naturaleza en su estado más puro.
Toda esta belleza no ha estado exenta de dificultades, leves síntomas de mal de altura, temperaturas extremas, sobre todo nocturnas de hasta -17 grados, gastrointeritis, cansancio, momentos de dejarlo, pero las ganas, la fuerza de voluntad y sobre todo la ilusión de sentir la emoción de conseguirlo, han hecho posible que las debilidades se conviertan en fortalezas y 14 días después volviera a pisar Lukla, punto de partida de esta bella locura.
También lo han hecho posible con su aliento mi compañero durante el 100% de la ruta Adrián, el guía local Nima i el porter Nurbu, Carla y Paz que nos han acompañado durante el 80% de la ruta, que en cierto punto de la misma siguieron en otra dirección para encontrarnos 4 días más tarde y acabar juntos y también Adri y Manuel que empezaron con nosotros pero por problemas de salud tuvieron que dejarlo muy al comienzo, gracias a todos ellos por el compañerismo y el “buen rollito” que ha ha habido en todo momento.
La descripción de la etapa de hoy es lo de menos, han sido trece kilómetros de un paseo triunfal al éxito, de alegría colectiva, de risas, ha sido el mismo recorrido del primer día pero a la inversa, nos ha pasado en un plis, a pesar del cansancio acumulado de los trece días anteriores.
Hoy ya relajados y satisfechos dormimos en Lukla para coger el vuelo que mañana nos ha de llevar a Remachat y de alli una minivan en un duro viaje de seis horas nos devolverá a Katmandú donde disfrutaremos durante los próximos cuatro días de esta emblemática y enemigmática ciudad y sus alrededores durante los próximos cuatro díss antes de dar por finalizada mi segunda aventura por este bello país del que siempre me tendrá enamorado.