15/09/2026
¡Festividad de la Santísima Cruz del Señor de Quinuapata!
Presentamos un extracto como adelanto de la historia de la ermita, capilla y santuario del Señor de Quinuapata, en base al relato y testimonios de los devotos y conocedores de la historia de la venerada imágen del Señor de Quinuapata:
El Santuario del Señor de Quinuapata se ubica en el conocido barrio de Quinuapata, aunque los documentos oficiales señalan que el lugar es un asentamiento humano en la actualidad.
Iniciaremos con la descripción de un primer recinto religioso, se trata de una ermita. Aquella primera construcción religiosa se construyó aproximadamente en el año de 1820. Obra que fue una ermita, situado en la zona de laderas al oeste de la ciudad de Huamanga y ubicado en la parte alta del barrio de Belén.
La construcción de la ermita, obedeció a la presencia de la efigie de un Cristo Crucificado que estuvo bajo la custodia de la familia Vera Alarcón, edificación realizada posiblemente por los tatarabuelos Vera-Alarcón con apoyo de sus familiares y devotos, así lo relata Marina Vera Ávalos: “[…] ellos lo construyeron la capilla con ayuda de otros familiares […]”. Construcción que se originó en razón al no poder recibir a más devotos de la imagen del Cristo en casa de la familia custodia: “[…] lo tenían ahí en su casa de mi abuelo y lo habían hecho su chocita, su chocita especial […]”. Altar que sirvió para adorar al Cristo en sus primeros años luego de su llegada a Huamanga. Así, los primeros devotos de la efigie habrían sido los familiares y algunos vecinos de esa zona, quienes al enterarse de la presencia de un Jesús iniciaron a rendirle culto. Devoción que se incrementó a lo largo de los siglos.
– Conozcamos más la historia de cómo la familia Vera Alarcón lograron hallar la imagen del Cristo, según el relato de la señora Marina Vera Ávalos: “[…] el Señor es huaytarino no es de acá […] mis abuelos eran arrieros y viajaban a Lima a pie, caminando llegaron a una propiedad semi abandonada donde descansaron para continuar su viaje. Una vez instalados en el lugar se acomodaron para dormir […] al poco tiempo escucharon el llanto de un bebé. Toda la noche no les ha dejado dormir mientras estaban en ese lugar, entonces se dispusieron a buscar a ese bebé, mientras lo buscaban se callaba, así intentaron varias veces encontrarlo pasando toda la madrugada […] en la mañana, un rayo de luz prendía en un espacio, cuando se acercaron, llegaron a la casa y ubicaron una capilla donde que ellos le tenían abandonado, con su ropita bien harapiento […]. Ubicaron al dueño y conversaron con él, lograron convencerlo de llevarse al Señor y pagaron con la mercadería que llevaban, chuño, huevo de corral que llevaban, pues para la ciudad para vender […] un poquito de plata tenían, con eso han limosnado y de allí se han regresado. No han llegado para Lima ya”. De esa manera, habría llegado la escultura del Cristo Crucificado y lo dirigieron para la zona alta de la ubicación del templo de Belén–.
La construcción de la primera ermita se ubicó frente a la casa de la familia Vera Alarcón, en un terreno de regular extensión considerado como ladera o "pampa" y que era un lugar donde crecían, cabuyales, tunales, hierba silvestre y se producía la siembra de quinua.
Espacio que además habrían alquilado los Vera al Cabildo de Huamanga para usufructuar el uso del terreno. Años más tarde formalizarían el terreno como posesión perteneciente a la familia Vera Alarcón: “[…] ese año cuando le hicieron llegar, [al Señor] justo quinua ha producido bastante, en esta pampa sembraban, pues acá, en esta pampa, porque eso era de mí [tatar]abuelito su lugar, su chacra”
Precisamente cuando convinieron la construcción de la ermita en el terreno descrito, previamente ocurrió la floración de abundante quinua en ese lugar, es por ello que la efigie del Cristo Crucificado o Señor de la Exaltación, fue denominado como Señor de Quinuapata, ello una vez se construyó su ermita.
Un testimonio recogido a través de una entrevista realizada al señor Óscar Rojas Laura, explica la etimología del lugar y del nombre del santo: “Pata es altura, alturita es esto, acá al costado es huayco, esto es altura, por eso Pata. Y toda esta zona era de siembra de quinua, acá había quinua. Y cuando construyeron la capilla le han llamado Señor de Quinuapata”.
Una publicación de 1990 sostiene esa versión: el origen del nombre de Quinuapata, proviene de dos voces: Pata, es runa simi y quiere decir o señala un lugar de cierta altura, luego se unirá con quinua (hace alusión a la plantación de quinua), ósea quinuapata y como nombre propio sería Quinua Pata. Fue así, como en el lugar donde se construyó la ermita inició la historia del Señor de Quinuapata.
El espacio contiguo que rodeó la primigenia ermita fue de tierra y con presencia de plantaciones, terreno que fue de propiedad de la familia Vera-Alarcón: “Si, todo este terreno, esa casa auditorio […] al otro lado, toda esta zona hasta arriba es terreno de la familia Vera hasta el huayco, como pequeño hacendado era pues”. Además, otro testimonio sostiene que los espacios laterales y la parte de atrás del actual Santuario fue: “[…] o sea, todo esto era una chacra, tunal, cabuyal y tara”. Terreno que además se amplió progresivamente a lo largo de los años por dos factores, una por el crecimiento de la ciudad de Ayacucho y la búsqueda de terrenos para la construcción de vivienda y la otra, por la popularidad que ganaría el Señor de Quinuapata y la celebración de su fiesta que cada vez era reconocida por la ferviente religiosidad popular al Cristo.
Pasaron los años y la ermita que fue construida con materiales rudimentarios y precarios como piedras, tierra y barro habría sufrido daños en su cimiento-estructura debido a los materiales utilizados para su construcción. En razón a ello, se decidió construir una capilla más acogedora y con materiales de la época.
Así, en 1929, se inició con la puesta de primera piedra y posterior construcción de la capilla del Señor de Quinuapata, obra liderada por la autoridad del departamento, el prefecto Manuel Isidoro Elías. Las actividades para lograr esa construcción se dieron por especial empeño de Fray Bernardino Idoyaga, guardián del recinto religioso. Así, la capilla fue construida, utilizando técnicas y planos modernos para su tiempo, ambiente que fue apropiado para el culto del santo Cristo.
Lográndose culminar la edificación de la capilla para el año de 1940 y brindándosele el nombre de capilla del Señor de Quinuapata, pues la efigie del Señor era la más importante como advocación principal. Además, de albergar la efigie del Cristo Crucificado, se dotaron de otros bienes históricos artísticos, como nos señala una publicación de 1961: “[…] la capilla del Señor de Quinuapata, adorada imagen milagrosa que representa en bulto a CRISTO CRUCIFICADO [contiene] Lienzos: “El Crucificado”, “La discusión del Niño Jesús, con los doctores de la ley en el templo”, “La Presentación de la Virgen”, “La Purificación de la Virgen”, “El Desposorio de la Virgen”, “Jesús Nazareno” y dos cuadros con el motivo del “Nacimiento del Niño Jesús””. Se le dotó de tres campanas pequeñas: “Pero las tres chiquitas si son del 40. Sí tres son.”, que fueron instaladas en una pequeña torre para que a través de su repique y tañido llamaran a los vecinos y devotos a rendir culto a Dios. De esa manera, se logró construir una amplia infraestructura, todo para acoger a más devotos.