04/02/2026
“FIESTA Y COLOR EN LOS ANDES.
EL PUKLLAY DE LOS VARAYOQ EN LA COMUNIDAD CAMPESINA DE PACCHA”
HISTORIA DE LA COMUNIDAD CAMPESINA DE PACCHA.
La zona de Paccha por su ubicación es un lugar que favoreció el desarrollo y subsistencia de diversos grupos humanos que la ocuparon en diferentes periodos de la historia: desde el lítico, intermedio temprano, horizonte medio hasta el intermedio tardío. Estas ocupaciones fueron favorecidas por el medio ambiente que permitió la agricultura y ganadería de camélidos-auquénidos.
Los registros de investigación indican la evidencia de pinturas rupestre, terrazas agrícolas, cerámica, estructuras domésticas, entre otros; estas demuestran que las diferentes ocupaciones se realizaron posiblemente desde los 200 años a.C., el periodo Wari y los Chankas quienes estuvieron presente a lo largo de su historia.
Luego de la llegada de los españoles y de la fundación de San Juan de la Frontera de Guamanga, hoy Ayacucho se realizan una serie de fundaciones de villas y pueblos. Así, en 1565, Don Andrés Guamán Llantoy Navarrete y Congacha yerno del curaca de Pata (Angaraes, Huancavelica) fundó la comunidad con el nombre de “Santa María Magdalena de Pacccha”, siendo su motivo principal la explotación de minerales que existía en la zona, quién organizó la construcción del pueblo y también de una capilla.
El 8 de abril de 1957, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Indígenas reconoció al pueblo de Paccha como comunidad indígena, otorgándole algunos derechos ante el gobierno político. En la década del 70 del siglo XX, se fundan iglesias evangélicas en algunas localidades de Paccha insertando nuevas maneras de creencias.
En 1981, se desarrollaba por última vez el Pukllay mama en la Comunidad Campesina de Paccha. Sin embargo, el sistema de organización comunal de los varayoq continuó dirigiendo la vida social en Paccha. Ese mismo año una serie de movimientos telúricos y terremoto dañan gravemente el templo católico y termina por derrumbarse. En paralelo al desastre ocasionado por los movimientos telúricos que ocasionó el derrumbamiento del templo católico y la fundación de iglesias evangélicas, inicia en Paccha una resistencia cultural de los pobladores en mantener sus costumbres y practicas comunales.
En mayo de 1982, un comando senderista ingresó a la comunidad y tomó control de la asamblea comunal, declarando a Paccha como “tierra liberada”. La toma de la comunidad y la adhesión de los pacchinos a la causa subversiva desató una intensa represión por parte de las Fuerzas Armadas que desembocó en un ataque masivo organizado por los Sinchis y en el que participaron las comunidades vecinas. Todos los lideres pacchinos y varios sospechosos de formar parte del grupo subversivo fueron asesinados a sangre fría. Después de estos eventos, Sendero juró venganza y consideró a Paccha como un enemigo .
En 1986, los comuneros de Paccha comenzaron a resistir la ideología de sendero y se organizaron para combatirlos, con apoyo del ejército. Esta organización y rebelión de los pacchinos contra los subversivos tuvo como respuesta un ataque de Sendero Luminoso, es así que, el 11 de diciembre de 1989, un grupo de 200 senderistas ingresaron a la comunidad de Paccha, ingresaron a las viviendas de los comuneros y ultimaron a veintidós personas –entre ellos lideres comunales– frente al templo católico que estaba en ruinas.
La masacre en Paccha no solo culminó con la organización comunal de los varayoq, sino que también sus siguientes nominaciones, elecciones y liderazgos para conducir la comunidad producto del temor de ser asesinados, desaparecidos, encarcelados o torturados por dos fuerzas, una ideológica y la otra política, –además de conformarse una nueva forma de gobierno comunal con la creación de los centros poblados–. Terminando así, con cualquier reproducción o intentos de celebración no solo del Pukllay mama sino también de toda fiesta religiosa católica y costumbrista en Paccha.
PARTICULARIDADES DEL TIEMPO DE PUKLLAY MAMA EN LA COMUNIDAD CAMPESINA DE PACCHA.
LOS APUS.
Antes de celebrarse los carnavales se debían rendir culto a los apus de la comunidad campesina de Paccha, pues eran ellos los que permitirían un correcto desarrollo de la fiesta en comunión entre las poblaciones. Pero que se decían de estos dioses tutelares en la comunidad. Los apus son los espíritus de las montañas que viven en su cima y protegen a la gente local en las tierras altas o bajo su imponente cima. Los pacchinos antes de iniciar con algunos trabajos comunales o festividades locales también pedían a los apus locales como: Iskayrumi y Aqoyqasa, entre otros, para que todo vaya bien.
Actualmente, todavía se rinde tributo a los apus principales en Paccha: Los paseantes del carnaval en Paccha coordinaban las ofrendas y realizaban los pagos oportunamente, antes del inicio del Pukllay mama: “[…] se hace iniciando o antes del carnaval, como hacemos a Iskayrumi pagapu (pago ritual) le hablamos como a un Dios, el rezo es: Kunan kay, ham iskayruna ham kanki atiyniyuq qampa munaynikiwanmi kunan kay pukllaypi, kay karnavalpi purisaqku, y qam ya protegiwayku, qamta mañakuykiku […] como licencia lo pedimos, como a un padre, madre a la piedra, así le pedimos. Tiene una duración de cinco minutos aproximadamente.” (C. Rojas. 2024). De esa manera, las ceremonias y ofrendas la realizaban utilizando hojas de coca, claveles y otros productos para pedirle a los espíritus de las montañas que acepten la ofrenda y sean protegidos, libres de todo mal y obtengan algún beneficio.
EL LUCHEO.
El lucheo es la forma como denominan a la lucha cuerpo a cuerpo en la que dos hombres se enfrentan utilizando cinturones o chumpis como puntos de apoyo para derribar al adversario.
se bailaba logrando formar un círculo, –previamente se elegían a los contendientes o capitanes quiénes representaban a las autoridades comunales, Macho Vara y Soltero Vara– y el capitán de cada grupo convocaba a un bailarín masculino, lo mismo hacía el otro representante. Al juntarse ambos contendientes, se agarraban del chumpi uno del otro y comenzaban a luchar. Lo hacían levantando, empujando y tirando uno a otro siempre dentro del circulo, en un intento de lanzar a su oponente al suelo, sobre la tierra polvorienta, hasta que finalmente un hombre lo lograba, cayendo encima de su oponente producto del forcejeo.
A través de estas batallas rituales "[…] se sabe quién es el más fuerte, quién es el más valiente" (M. Canchohuaman. 2024). Por eso, a entender de los portadores, el “pulseo es la manera de demostrar la fuerza con el grupo contrincante, […]. Y el que tumba es la persona respetada, valorada, como quien dice, […] Se gana el respeto, […] por la fuerza que demuestra, por la valentía que demuestra” (D. Canchohuaman. 2024).
EL ALABADO.
Es una oración recitada en español por los varayoq, una alabanza al Dios católico y la Virgen María, que dice: .
Al culminar el alabado, el recitante se ponía en pie y saludaba a su autoridad: Ave María Purísima taytay a lo cual le respondía, sin pecado concebida.
EL BAILE.
El baile característico del Pukllay mama de la comunidad campesina de Paccha es rememorado por los portadores como una herencia de sus abuelos, los pasos de este popular baile del tiempo del pukllay, son conocido como: el patatán. Este baile consistía en un zapateo duro, además, lo acompañaban con el movimiento de brazos semi doblados, simulando ser aves.
Además, se refieren al enfrentamiento del saqtanakuy en tiempo del pukllay y como antes de medir sus fuerzas, realizaban movimientos como para medir a su contrincante, entonces corrían, se agachaban y los cogían de manera desprevenida.
Las poblaciones alto andinas y zonas rurales de la región Ayacucho son responsables de recrear movimientos corporales imitando los realizados por animales, otros reproducían movimientos de siembra y trabajo en el campo para acoplarlos a su ser, a su tradición, a su baile.
LAS CANCIONES.
En los tiempos del carnaval las tradiciones vuelven a escenificarse, los hombres despliegan su cultura y desbordan de alegría, este tiempo los renueva, los campos florecen y enverdecen. Es tiempo de g***r, cantar y bailar, en Paccha los ánimos sobrepasan a los hombres y las imaginaciones se presentan y plasman canciones para este tiempo de colores, armonía y diversión. Así, las creaciones se entonan con voces vibrantes y fuertes, reflejando la fuerza del baile y el orgullo de sus movimientos.
En la comunidad campesina de Paccha, las canciones para los tiempos del Pukllay mama se emplearon para revelar lo grandioso de sus costumbres (varayoq, saqtanakuy, bailes, retarse entre bandos, etc.), añorarlos, expresar sus sentimientos (amor, tristeza, alegría), lo cotidiano y la naturaleza.
Para acompañar las letras y canto eran necesarios los instrumentos musicales, con ellos se lograron crear las diversas composiciones musicales. Entre ellos tenemos: esquela, quena, badajo, quijada de b***o, silbato, guitarra y mandolina.
UNA VESTIMENTA COLORIDA.
El atuendo en el tiempo del Pukllay sirvió para diferenciarse entre las comunidades, al ser distintivos particulares, los caracterizaba para distinguirse en los combates del saqtanakuy que se realizaba entre los pobladores de las comunidades de Vinchos y Paccha. Años después, las indumentarias adoptarían colores, formas y características que serían asumidas por los pobladores, asumiendo también con sus trajes nuevos roles y funciones como autoridades en la comunidad de Paccha, nos referimos a los machos varas, solteros varas y sus esposas. Ellos, utilizaron las vestimentas de sus padres, abuelos y las caracterizarían para diferenciarse de las responsabilidades y de su importancia.
Finalmente, luego de elaborar las vestimentas, también representaban los animales más característicos y parte de la flora que crecían en la Comunidad de Paccha. Estas representaciones evocan el sentimiento y respeto de los pobladores en valorar sus recursos de flora y fauna, además del gran respeto a sus apus. Ellos transmiten en sus tejidos la memoria sobre su vida en el campo, los tiempos de florecimiento y la alegría de la vida para representarlos y elaborar parte de sus vestimentas con esas figuras para el tiempo del gran juego, para el Pukllay mama. Hoy son las madres tejedoras y algunos varones mayores responsables de continuar con los tejidos coloridos, una práctica que cada vez va desapareciendo.
VESTIMENTA DE LOS MACHO VARAYOQ Y SOLTERO VARAYOQ.
La vestimenta del varón son las siguientes: ruqu o sombrero, chillpi ruqu (soltero vara y capitanes), chullo, matanka chuku – tiklla matanka – tikray chuku – lapi chuku, away bufanda (Away ujanda), rebosa, away lliklla (vestimenta del capitán), wachaka, Puka punchu (poncho rojo) y poncho blanco (solteros), piska (coca piska – pucuchu), s**o, camisa interior y de encima, camisa (Soltero varayoq), vara (macho y soltero varayoq), manteca manca o linterna, chumpi, pañete wara o pantalón, moqo wata o sujetadores, muru medias y medias blancas, jebe sandalia u ojota, vaca sinqa, seqo o siqu.
La vestimenta de la mujer es la siguiente: sombrero, arete, lliklla o manta, chaqueta – blusa, rebosa o manta, kuka wallqa – bolsa de coca, waly o falda, waly de sargenta o ukuna, chimpita o chumpi, mongas watu o wiqaw wata, chukcha simpa y jebe sandalia u ojota.
Aquí un video que muestra toda la riqueza cultural de los pacchinos en tiempos del pukllay
Este documental presenta PUKLLAY MAMA, el Carnaval ancestral de Paccha, distrito de Vinchos, región Ayacucho – Perú, una de las expresiones culturales más pr...