04/05/2020
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HISTORIA DE UN CHICO ENAMORADO DURANTE LA CAMINATA LIMA - CAJAMARCA
De: Franklin
Para: Iris
Hola amigos de BcaNoticias 24/7 quiero que me ayuden a difundir este mensaje a una chica que conocí durante el camino Lima - Cajamarca.
Yo me fui a Lima por motivos de trabajo, ya sabemos lo que está pasando y la situación nos obligó a salir de Lima caminando hacia Cajamarca junto a un grupo de chicos conocidos y desconocidos.
Soy Franklin, natural de Celendín salimos de la capital hace algunos días, habíamos quedado encontrarnos en un determinado lugar a través de whatsapp con varios paisanos, ese día llegué y nos encontramos con otros cajamarquinos, unos a otros nos dábamos ánimos y prometimos no dejarnos en el camino, porque sabíamos lo difícil que sería caminar larga distancia.
Entre tantos chicos vi una chica muy linda, les juro que me enamoré, no hablábamos aun, pero moría por hacerlo, no todos nos conocíamos, pero debo reconocer que hubo un cajabambino que lideraba el grupo, ordenó que unos a otros nos ayudáramos y que quienes tengamos pocas cosas ayudemos a las chicas.
Así lo hicimos, enrumbamos viaje a Cajamarca caminando, entre tantos chicos teníamos que hacer amistad, durante el trayecto compartíamos frutas, agua, hidratantes.
No recuerdo dónde nos sentamos a descansar, pero era un desierto, azotado por el calor y de rato en rato veíamos unos trailers que pasaban. Éramos 38 en el grupo, ya casi éramos todos amigos y cada quien tenía su grupo, tomamos agua, algunas galletas y así retomamos la caminata.
En eso entró una llamada de mi madre, me quedé al fondo del grupo para poder hablar, mi mamá me dijo que mi abuelo acababa de fallecer, no podía creer tan triste noticia, lloré y le dije, ya llego a casa mamita, no te preocupes por mí, le mentí a mi madre que estaba en el carro solo para no preocuparla más.
Luego de eso vi que el grupo había avanzado mucho, corrí y logré alcanzar a la última chica, vaya, era la chica linda que había visto en la mañana. Cuando llegué a su lado me dijo, creí que yo era la última, yo todavía estaba atrás hablando con mi mamá le dije. Mi abuelo acaba de morir le dije con los ojos llorosos.
Lo siento mucho amigo me dijo. Así continúo el recorrido todo el grupo, ella y yo éramos los últimos. Jamás en mi vida hubiese imaginado estar caminando por un desierto, me sentía triste pero a la vez felíz, esa chica me transmitía confianza y seguridad. Su nombre es Iris, durante la conversación me dijo que estaba en Lima trabajando en una pollería, que era huérfana de padre y que con su sueldo apoyaba a sus hermanos menores en Bambamarca.
El destino y la caminata nos juntó para conocer nuestras historias, la chica que me gustaba cargaba una mochila y jalaba una grande maleta. Con más confianza me dijo que hace 5 meses su jefe intentó abusar de ella, pero el temor a ser despedida la obligó a mantener en silencio tal hecho.
Es jodido todo esto, cuántos de nuestros paisanos estarán así me dijo, en nuestra larga conversación la vi sonreir y era dulce, jamás había tenido tanto tiempo para ver a una chica a mi lado, en medio del desierto y el calor.
Todo el grupo avanzábamos, conversando riendo y haciendo joda, por esas horas olvidaba que mi abuelo había mu**to, pensaba qué será de mi madre, ojalá no se esté preocupando por mi.
No recuerdo los sitios por los que pasamos, pero Iris y yo estábamos siempre juntos, conversábamos cosas de Cajamarca, me dijo que conocía Celendín y yo le dije que también conocía Bambamarca. Ambos coincidimos en qué después que pase el coronavirus ya no volveríamos a Lima, en Lima las cosas no mejorarán rápido me dijo, sí de hecho esto es para largo le dije.
Así pasaron las horas, un grupo de chicos nos abandonó y subieron a un camión, otro tanto en un trailer, sólo 15 seguíamos caminando. Dónde nos haremos tarde? me dijo Iris. No lo sé, no tengo idea le dije. Con confianza me dijo, por favor no vayas a irte dejándome sola, no te preocupes amiga, no quedarás sola, si nos recoje algún carro iremos juntos, dije.
Eran como las 4 de tarde, y los 15 de grupo seguíamos caminando, pasamos por un pueblito, la gente nos miraba y sabían que estábamos de regreso a nuestras provincias, algunos nos daban agua, otros comida, un niño le regaló atunes y galletas a Iris. Ahora yo jabala su maleta, ya no pasaban carros, todos empezamos a preocuparnos y el cajabambino dijo que si ya no nos llevaría ningún carro dormiríamos al costado de la carretera.
Creo que fue pura suerte a eso de las 6 de la tarde pasó un trailer, nos recogió a todos, nos dijo que nos llevaría hasta Trujillo, vamos suban todos dijo el cajabambino a quien admiro por no abandonarnos, recuerdo que subimos nos sentamos y de tanto caminar me dolía los pies, empecé a rivisar mi celular, veía las noticias de Cajamarca, que otro grupo de cajamarquinos ya habían llegado a nuestra tierra, mira le dije a Iris, sí lo acabo de ver, dijo.
Cayó la noche, pasaron las horas, todos dormían en el trailer, yo pensaba en mi madre y en toda mi familia, no pude aguantar mis lágrimas, lloraba, Iris dormía sobre mi hombro izquierdo. Era increíble, la chica que me gustaba desde la mañana ahora dormía casi en mi pecho.
Llegamos a Trujillo en la madrugada, el chofer del trailer nos nos cobró, el cajabambino como buen líder iba siempre adelante, decía que conocía Trujillo como la palma de su mano, los 15 nuevamanete prometemos no separarnos, dormimos en un parque, era silencio absoluto, con las justad vimos a un patrullero pasar a lo lejos. Durmamos chicos, mañana tendremos que caminar de nuevo dijo el cajabambino.
No recuerdo más, desperté a las 5 de mañana, Iris me tenía abrazado, hacía un frío terrible, todos dormían sobre sus maletas y así amaneció. A las 6 de la mañana nuevamente comenzamos a caminar, éramos como amigos, como hermanos, me di cuenta de cuánto necesitamos uno de los otros en momentos difíciles. El cajabambino nos dijo, chicos de aquí está cerca a Cajamarca, si hay carros que quieran llevarnos nos vamos o vayan los que puedan.
Ya habíamos caminado como 4 horas, 5 chicos fueron recogidos en un camión que iba a Cajamarca, solo quedamos 10, el cajabambino dijo que se iría con el último grupo. Seguimos avanzando Iris y yo nos habíamos hecho buenos amigos. Me dijo que tenía 21 años y que nunca tuvo enamorado porque sólo se dedicó a trabajar. Yo tengo 24 años, tuve una enamorada hace 2 años. Me gustaba su sonrisa, me sentía enamorado de ella y quería declararle mis sentimientos.
Pasaron los minutos y nos recogió un trailer a todos, más tranquilos y con esperanzas de que pronto estaríamos en nuestra tierra veníamos sonriendo y compartiendo lo poco de comida que nos quedaba. Iris y yo siempre juntos, lo resto creían que nos conocíamos desde antes, ella y yo sabíamos cómo nació nuestra amistad.
Así pasaron las horas y llegamos a Ventanillas, dónde se tiene que cumplir con los controles, el carro nos había dejado a un kilómetro de ese lugar, ahí cada uno nos separamos del grupo el cajabambino se desapareció entre tanta gente, ahora solo Iris y yo llegamos al control. Ahí pasamos muchas horas juntos, había cientos de cajamarquinos de diferentes distritos.
No podía aguantar más lo que sentía por ella, quería decírcelo, pero el miedo a perder su amistad me detenía. Luego pensaba si no es hoy no será jamás, ahí sentados, esperando pasar control me atreví. Le dije que me sentía enamorado de ella y que sería feliz si ella aceptaría ser mi enamorada. ¿Es en serio Franklin? Me dijo. No te bromearía con eso Iris, te vi sonreir y me hiciste olvidar mi tristeza, cada detalle de ti me enamoró, solo te digo lo que siento, no puedo ocultarlo.
Miró al suelo, yo rogaba en mi corazón que me dijera que sí. Me miró casi llorando y me dijo, tú también me gustas. Amigos, les juro que quería gritar de la emoción, la abracé fuerte y volví a preguntarle, somos enamorados? Sí me dijo Iris.
En ese momento olvidé todo, olvidé que mi abuelo había mu**to, quería gritar de alegría. Nos miramos casi llorosos, nos besamos y sentí que algo recorría mi cuerpo, me dijo solo quiero que nunca me dejes, no jamás Iris, eso no, dije.
Han pasado los días y estamos en Cajamarca cumpliendo la cuarentena, ojalá no estemos infectados con coronavirus, estamos en el mismo lugar. Es increíble lo que tuvo que pasar para conocer a la chica que me hace feliz. La quiero mucho y nunca la haría sufrir.
Amigo ojalá puedan publicar esto "prometí a mi enamorada que contaría nuestra historia por este medio", se que ella lo leerá. Iris te quiero mucho, gracias por llegar a mi vida.