25/03/2026
Felicitaciones a Ud. Guido, interesante reflexion
𝐍𝐮𝐞𝐯𝐚𝐬 𝐭𝐞𝐧𝐝𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚𝐬 𝐭𝐮𝐫𝐢́𝐬𝐭𝐢𝐜𝐚𝐬: 𝐨𝐩𝐨𝐫𝐭𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐧𝐨𝐫𝐨𝐫𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞
𝑃𝑜𝑟: 𝑀𝑠. 𝐺𝑢𝑖𝑑𝑜 𝑆𝑎́𝑛𝑐ℎ𝑒𝑧 𝑆𝑎𝑛𝑡𝑢𝑟
𝑃𝑟𝑒𝑠𝑖𝑑𝑒𝑛𝑡𝑒 𝐶𝑎𝑝𝑡𝑢𝑟𝑠𝑖
El turismo global se redefine. Según un último estudio de Promperú, las tendencias proyectadas para 2026 destacan un viajero más consciente, emocional y selectivo. La sostenibilidad es prioritaria, un 28 por ciento de turistas espera que su viaje sea responsable; busca modelos regenerativos con beneficios tangibles para las comunidades y los ecosistemas.
Hay una preferencia especial por los “micro destinos” y rutas fuera de los grandes circuitos masivos. Esto implica que los viajes temáticos cobran mayor relevancia: rutas gastronómicas (ancestral, regional, etc.), naturaleza, aventura y bienestar (espacios para el relax y esparcimiento).
El nororiente peruano tiene una gran fortaleza en estas tendencias; por ello, urge consolidar la Ruta del café, Ruta del cacao, Ruta del queso, Ruta gastronómica que incluyan visitas y estancias en las fincas, procesos de producción, catas, talleres y experiencias vivenciales.
Si hablamos de la cocina tradicional o regional nos adentramos en la identidad culinaria de esta parte del país, destacando sus platos emblemáticos (shurumbo, cuy, arroz de boda y otros) en los que convergen recetas ancestrales, técnicas tradicionales e ingredientes nativos, como el afamado achiote. Estamos hablando, no solo de restaurantes, sino de mercados locales, cocinas familiares y festividades gastronómicas.
Las festividades tradicionales son propicias para relievar la comida familiar y tradicional y de eso tenemos mucho en nuestros pueblos, donde la comida se convierte en un vehículo de memoria e identidad. Esta idea se complementa con la agricultura orgánica, los huertos ecológicos, la cocina “kilómetros cero” que no implica contaminación por uso de transporte y experiencias de la “chacra a la mesa” que se alinean con la tendencia de sostenibilidad y bienestar, donde el visitante participa en cosechas, aprende sobre biodiversidad y luego prepara o degusta. También tenemos las bebidas tradicionales y “espirituosas” que las podemos combinar con cultura, historia y experiencias sensoriales, las que ya se proponen en las fincas cafetaleras asociadas a la Cámara Provincial de Turismo de San Ignacio-Captursi.
Ello se apareja con el turismo de bienestar (wellness & glow-cations) entendido como espacios propensos para la salud emocional, sueño o descanso. Un 75 por ciento de viajeros espera alojamientos acondicionados para descansar con tranquilidad y el contacto con la naturaleza es trascendental, en esta tendencia.
Estas experiencias son las que mejor conectan con el turismo inmersivo y emocional y son estratégicas porque combinan identidad, microdestinos, sostenibilidad, economía local y experiencia inmersiva que están marcando el comportamiento del viajero.
𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐚𝐭𝐫𝐚𝐞𝐫 𝐭𝐮𝐫𝐢𝐬𝐭𝐚𝐬
El impacto de los contenidos digitales es contundente. El viajero del 2026 está profundamente influenciado por el consumo audiovisual y las redes sociales. Un 70 por ciento viaja a destinos que ha visto en películas o series, y más del 50 % reserva viajes influenciado por lo que está publicado en redes sociales; es decir que la decisión del viaje ya no proviene exclusivamente de agencias o guías tradicionales, sino de pantallas y plataformas digitales.
Las investigaciones demuestran que el 78 % de turistas aceptaría circuitos diseñados por inteligencia artificial, vale precisar que son propuestas hiperpersonalizadas conforme a los requerimientos del viajero. Con ello, los itinerarios ya no son estandarizados, sino que se adaptan a la identidad y al nivel de gasto del visitante.
En este contexto, no perdamos la perspectiva que el turismo no es solo desplazamiento, es experiencia personal. Así tenemos que el 66 % recrea fotos antiguas usando tecnología, y el 75 % toma viajes para premiarse tras un logro personal. Aquí apuntamos a los egresados de universidades, líderes, empresarios, entre otros públicos específicos. Las motivaciones son cada vez más íntimas. El viaje se convierte en celebración, memoria y reafirmación de identidad.
Este es el enorme desafío al que se enfrenta el sector privado inmerso en esta maravillosa actividad económica; así como el sector público facilitador de estos procesos a través de la conectividad aérea y terrestre, señalética, infraestructura turística, seguridad y promoción.