25/05/2022
LEYENDAS DEL PUERTO DE ILO🎬🏖️🎤
♂️🐸 La BOCA DEL SAPO
Hace mucho tiempo cuando el puerto de Ilo estaba en pleno crecimiento, el gobierno peruano mandó a inspeccionar el terreno para la construcción de la vía férrea para el paso de “Kalamaso” -esto hace muchos años atrás- a un grupo de obreros, el objetivo era observar por donde debería de pasar la línea férrea del futuro tren que vendría de Moquegua.
Empezaron, los obreros, desde la zona denominada “Bello Horizonte”, caminaron por el acantilado de los cerros y no encontraron ninguna dificultad, pero cosa curiosa, avistaron un cerro de forma muy peculiar, tenía la forma de una boca, esto por la zona de Miramar.
Tras larga caminata, los obreros se pusieron a descansar en las faldas de este último cerro, pero un curioso trabajador quería explorar aquel cerro de extrañas formas; en el momento del descanso se fue a la cima y todos lo avistaron atónitos por tal osadía.
Todos esperaban el regreso de su compañero de trabajo pero este no llegaba, pasó el tiempo y la preocupación comenzó a inquietar a los demás obreros.
Se decidieron en ir a buscarlo, ingresaron a la abertura del cerro de extrañas formas y no encontraron nada, sólo uno de ellos pudo ver a un sapo mu**to que no le tomó mucha importancia. Los hombres seguían con la búsqueda, pero los resultados eran desalentadores.
Al atardecer regresaron al Campamento donde reportaron la desaparición de su compañero al jefe de la expedición.
La búsqueda fue intensa durante varios días sin resultados positivos. Nunca apareció este muchacho, decía la gente, por esos tiempos, que la boca se había tragado al hombre que había venido a inspeccionar la ruta que tendría el “Kalamaso”.
Hoy a ese cerro lo llaman “La boca del sapo”, ubicado más allá de Miramar, en la provincia de Ilo.
♂️🏖️🏖️✨PLAYA LAS LOBERAS
Había una vez en el puerto de Ilo una playa en la cual vivían una señora y sus dos nietas. Un día la señora mando a sus nietas a recoger leña, sin saber que por ese lugar se encontraban merodeando piratas.
Los piratas al ver a las niñas fueron tras ellas, las golpearon y las ultrajaron.
Las niñas al regresar a su casa le contaron todo lo sucedido a su abuela, quien enfurecida salió en busca de los culpables.
Al encontrar a los culpables, la mujer lanzo grandes maldiciones contra ellos, y debido a esto se dice que los piratas se convirtieron en lobos marinos.
Es por eso que a ese lugar se le conoce con el nombre de la playa Las Loberas.
♂️🎬 San JERONIMO
Cuentan que hubo un tiempo en que el río se secó en una de sus peores sequías al extremo que las desgracias y miserias no podían ser castigo de Dios: los animales morían, las hembras perdían sus crías, las plantas morían, los árboles se secaban.
No había remedio para esto y algunas personas comenzaron a irse a otros valles con mejor suerte.
Un día llegó al valle un hombre que, según contó, venía caminando valle abajo y visitaba todos los lugares.
Llamó la atención la túnica que usaba y su firma de hablar, tan dulce y firme. Desde que llegó hablaba de Dios y de lo importante que era arrepentirse de los pecados para no traer la ira divina.
Peor de lo que se dio cuenta la gente del valle era que con su llegada empezó a llegar el agua y con ella la vida.
Las atenciones hicieron que este personaje quedase en el valle más tiempo del que tenía programado. En ese tiempo, los animales engordaron, el río creció, las plantas empezaron a tomar fuerza y las hembras preñaban y parían.
Pero este personaje debía continuar su recorrido hacia el norte. No escuchaba los ruegos de la gente que se reunía en tu entorno.
No le inmutaron ni las lágrimas de las mujeres agradecidas ni la risa de los niños que jugaban a su alrededor, pues su partida era inevitable.
Dicen los viejos que mientras subía el cerro cayendo ya la tarde, las gentes en silencio rogaban a todas las fuerzas para que el personaje no se vaya. Pero la oscuridad que avanzaba muy rápido, como nunca, impidió seguir viendo al visitante perderse en las alturas.
Al día siguiente la gente se levanto con congoja y sólo atinaron a recorrer con la vista el sendero del visitante y cuál no sería su sorpresa al ver al mismo pero convertido empiedra: los ruegos de la gente había logrado detener su partida y había logrado hacer que se queda en medio del valle, para bendecir su prosperidad.
La gente empezó entonces a llamarlo San Jerónimo, patrono del valle de Ilo.
Dicen que los valles del norte nunca recibieron su visita, por eso terminaron secándose y sus gentes tuvieron que salir de ellos para no morir de hambre y sed.
Frente al Parque Ecológico de El Algarrobal, en medio de un angosto camino se puede ver a un personaje de espaldas, con su capa a medio vuelo y la pierna flexionada en además de subir el cerro, recorrido que nunca culminó.