17/04/2021
Aunque hace tres años nuestros caminos se separaron, mis hijas siempre te tenían presente por todo el cariño que les brindaste mientras nos apoyaste en su cuidado y nunca perdimos el contacto. Luchaste hasta el final contra el virus, como la guerrera que fuiste toda tu vida. Hoy a tu amorosa familia y a las personas que tuvimos la suerte de conocerte nos embarga el dolor por tu temprana partida, pero estamos seguros en nuestra fe, que te volveremos a ver en la gloria del señor. Un beso hasta el cielo Ketty, siempre estarás en nuestros corazones.