13/05/2026
En agosto de 2025, un alcaraván enmascarado (plover) puso un huevo en el círculo central de una cancha sintética en el Complejo Deportivo Regional de Jerrabomberra, Australia. Al ser una especie nativa protegida, las autoridades de Queanbeyan-Palerang decidieron cerrar el campo por 28 días para que el huevo eclosionara, ya que es ilegal moverlo sin permisos y los padres defienden el nido de forma agresiva mediante vuelos rasantes e intimidación. Los clubes locales aceptaron trasladar sus partidos a terrenos aledaños, priorizando la conservación del ave y convirtiendo el incidente en un símbolo de convivencia entre el deporte y la fauna local. Esta medida no solo garantizó la seguridad del polluelo, sino que también evitó posibles lesiones a los jugadores, dado que estas aves poseen pequeños espolones en sus alas que utilizan para alejar a cualquier intruso que se acerque a su descendencia.