11/10/2025
🟣 Nuevo escándalo en Cajamarca: 𝗔𝗟𝗖𝗔𝗟𝗗𝗘 𝗗𝗘 𝗖𝗘𝗟𝗘𝗡𝗗𝗜́𝗡 𝗬 𝗠𝗜𝗡𝗜𝗦𝗧𝗘𝗥𝗜𝗢 𝗗𝗘 𝗖𝗨𝗟𝗧𝗨𝗥𝗔 𝗔𝗩𝗔𝗟𝗔𝗥𝗢𝗡 𝗗𝗘𝗠𝗢𝗟𝗜𝗖𝗜𝗢́𝗡 𝗗𝗘𝗟 𝗖𝗔𝗕𝗜𝗟𝗗𝗢.
A pesar de que el “Cabildo de Celendín” estaba protegido por la presunción legal de patrimonio cultural, el alcalde Julio Chávez ordenó su demolición con el silencio cómplice del Ministerio de Cultura.
🤔¿Cómo se permitió la destrucción de un bien histórico en proceso de ser declarado Patrimonio Cultural?
Desde 2018, diversos sectores de la ciudadanía y colectivos culturales de Cajamarca solicitaron a la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) que el Palacio Municipal de Celendín (ubicado en jirón José Gálvez 614, frente a la Plaza de Armas) sea declarado Patrimonio Cultural de la Nación.
El pedido se apoyaba en los valores históricos, arquitectónicos y científicos del inmueble, cuya construcción se asocia a la llegada hispana en el siglo XVI.
¿Qué dice la historia?
En relación con la fundación de la Villa de Celendín: el 19 de diciembre de 1802, el rey Carlos IV aprobó su creación mediante Real Cédula, dándole el nombre de Villa Amalia de Celendín. Para que Celendín obtuviera oficialmente ese título debía cumplir ciertas condiciones: tener población urbana terminada, contar con una escuela de primeras letras y una Casa del Cabildo.
La Casa del Cabildo, también llamada Palacio Municipal, fue construida al menos entre febrero y abril de 1809, y allí se celebraron ceremonias oficiales, como la designación de los primeros regidores y alcaldes.
Este inmueble no sólo representa valor simbólico para la ciudad, sino que era considerado un monumento histórico y parte esencial de la identidad de Celendín.
A pesar de años de espera, el 18 de diciembre de 2024 el Ministerio de Cultura, a través de la Resolución Directoral N° 000261-2024-DGPC-VMPCIC/MC, formalizó el inicio del proceso de declaratoria patrimonial del Palacio Municipal. Con eso, el Cabildo quedó amparado por la presunción de patrimonio cultural mientras se realizaba la evaluación técnica.
Sin embargo, el alcalde provincial Julio César Chávez Rodrigo incluyó en un proyecto de inversión (Obras por Impuestos) la demolición del edificio. Para ello, solicitó documentos que respaldaran que el inmueble no era patrimonio, intentando eludir las restricciones legales.
Un informe interno de la DDC Cajamarca (no aprobado ni oficial) habría sido usado por el alcalde como justificación para avanzar con la demolición.
Luego, el 13 de noviembre de 2024, la propia DDC emitió un informe reconociendo el valor cultural del Cabildo, al igual que áreas técnicas del Ministerio de Cultura, que también resaltaron su importancia histórica, científica y arquitectónica.
Entre el 5 y el 8 de mayo de 2025, el Palacio Municipal fue demolido.
La DDC levantó actas exigiendo la paralización de la obra, y el director general de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, David Fernando de Lambarri, envió un correo al alcalde advirtiendo que el inmueble estaba siendo considerado para declaratoria de patrimonio.
Tras la demolición, en una audiencia de acción de amparo, el Ministerio reconoció que el acto vulneraba la normativa vigente y que suponía una sanción con reconstrucción del bien siguiendo criterios técnicos.
No obstante, el 24 de julio de 2025, mediante la Resolución Directoral N° 000074-2025-DGP-VMPCIC/MC, el Ministerio de Cultura archivó el procedimiento administrativo para declararlo Monumento integrante del Patrimonio Cultural de la Nación, alegando “sustracción de la materia”, sin pronunciamiento de fondo sobre el caso. El documento fue firmado por David Fernando de Lambarri. La decisión fue apelada, pero aún no se ha resuelto.
La empresa a cargo de la obra solicitó la aprobación del Plan de Monitoreo Arqueológico (PMA), que fue rechazada por la DDC Cajamarca. En instancia posterior, en Lima, habría sido aprobado irregularmente —el documento fue firmado por el exministro de Cultura Fabricio Valencia sin participación de un arqueólogo responsable— lo que podría constituir usurpación de funciones técnicas.
En resumen: un bien con valores históricos reconocidos fue demolido mientras estaba en proceso de declaratoria. La actuación posterior del Ministerio de Cultura —al archivar el expediente— podría convalidar esa destrucción.
Este caso representa una contradicción entre el mandato constitucional de protección del patrimonio cultural y la actuación de las autoridades responsables. En lugar de defenderlo, el alcalde y altos estamentos del ministerio habrían actuado permisivamente o con negligencia frente a su demolición, pese a que el inmueble tenía presunción de patrimonio cultural.
El acto vulneró no solo la presunción de patrimonio cultural y el principio de irreversibilidad del daño cultural, sino que también podría violar el artículo 21 de la Constitución Política del Perú, que obliga al Estado a proteger el patrimonio cultural.
Lo ocurrido en Celendín sienta un precedente peligroso para otros bienes históricos del país. Muestra cómo la politización de la cultura, la mala fe administrativa y la omisión de advertencias técnicas pueden llevar a la pérdida irreversible de símbolos esenciales para la identidad de los pueblos.
Lima Gris intentó obtener descargos del Director de la Dirección General de Patrimonio Cultural, David De Lambarri, pero informaron que se encontraba en una reunión fuera de su despacho y no respondieron al cierre del informe.
✍️Por: Lima Gris