04/03/2019
5:00 horas, apacible la mañana de Végueta, se presenta con el magnetismo que lo caracteriza, ya no tardan a su regreso los ordeñadores que desfilan por el atrio santo de tu mítica Iglesia, en donde reposa la efigie misteriosa del milagroso San Juan Bautista, anfitrión hospitalario que todavía está vigente en el recuerdo de visitantes que obtuvieron la dádiva de"con tu presencia" y también vigente para los veguetanos.
Pasa, ciertamente un primer ordeñador, saca una mitra de su cabeza y hace reverencia con una venia, le miro y desde la distancia de mi observación imagino su pensamiento..."papá vejo, se acerca tu día... haremos que tú fiesta salga como siempre, y danos tu protección, protege a las familias, que nuestros hijos sean cada día mejor, en sus estudios en sus trabajos; también, nuestras sementeras y ganado nos dean buena producción.
Transcurre veinte minutos, un vendedor de pan cruza raudamente la comisaría volteando hacia el centro cívico, y no me sorprende que mira el portón de la Santa casa, se detiene, vuelve a mirar el portón y parado, deja lo dos costalillos con pan en el piso, con dificultad se desprende de su gorro y con ella en la mano se santigua, despacio, muy despacio, al llegar el pulgar derecho a sus labios, entrecierra sus ojos y mueve a ambos lados la cabeza, simultáneamente dirige su mirada a lo alto del portón , después de colocarse la gorra, toma sus cosas y emprende rápidamente.
Mientras lo veo perderse en el pasaje del centro cívico, cruza un minivan nuevo y me percato de los carros y mototaxis averiados, chocados, al costado del atrio santo frente de la comisaría, hay un triciclo también, dando la impresión de ser un taller de mecánica ambulante.
El tamalero ¿qué hora llega? 5:25 horas veo a "Wanki" sentado en una de las bancas de la plaza, frente al pasaje Ricardo Palma, pasaje que une la plaza de armas con la calle 2 de Mayo, pero no veo las cajas con tamales; siguen pasando los ordeñadores con pequeños lecheros, como los conozco( por qué en este bendito y acogedor Végueta,casi todos nos conocemos) sé que van a su dulce hogar.
Veo llegar un motocarro donde está sentado"wanki" el tamalero, era su hijo, llegaba con los tamales y, casi al llegar, a unos pasos del tamalero estaban tres jóvenes bebiendo licor, justo en las astas de izamiento de las banderas, "Végueta tierra de bebedores" -me dije- sonreí con malicia, y comprendí la razón por la que esquivaban pasar por ese lugar.
Seguimos saludándonos, y mi mirada se centra nuevamente en el exterior solitario de la Iglesia, con los tamales en mi bolsa de plástico , me recuerda que pronto llegará el día de "papá vejo" y siempre, la bendición de ventas, cuyes, arroz con pato, picarones, mi pensamiento fue la canasta de junco o bolsa como lo conocemos, bien promocionado, se vendería como pan caliente, solamente se requiere organizar, organizar y vender, Huacho, Lima, Arequipa, EEUU, Holanda, Francia.
Junio, ya llega, desde el primer día veremos poblado ese atrio bendito, y "San Juancito" nos dá, nos apoya, nos bendice, nos da la oportunidad, no solo el fútbol y la música se internacionaliza, ¿ Puede ser tu fiesta San Juancito? ¿Puede ser con fecha de verano? claro está, como creceriamos con está tu dádiva, luego, termina tu Octava festiva y nuevamente a tu soledad, con el atrio bendito lleno de almas regocijadas de una buena festividad.
Creditos: Raúl Peralta