17/08/2026
Los futuros educadores están convencidos de que la enseñanza va más allá del pizarrón. Por eso, los estudiantes de los diferentes profesorados se unieron para llevar una mañana llena de juegos, dinámicas y, sobre todo, mucho cariño al Centro Arapyahu.
Ver las sonrisas de los niños y niñas mientras compartían con ellos fue la mejor recompensa. Cada juego fue una oportunidad para aprender juntos, fortalecer lazos y recordar que la alegría es el mejor vehículo para el conocimiento.
Agradecemos al Centro Arapyahu por abrirnos sus puertas y permitirnos ser parte de su hermosa comunidad. ¡Experiencias como esta nos llenan el alma y nos recuerdan por qué elegimos esta hermosa profesión!