23/05/2026
Brachychiton acerifolius, conocido como el Árbol de Fuego, es un árbol australiano espectacular, famoso por su floración de campanas rojas o anaranjadas que cubren sus ramas desnudas en invierno, tras la caída de sus hojas en forma de arce. Es un árbol de crecimiento rápido, ideal para climas cálidos y subtropicales, que requiere pleno sol y buen drenaje, y se usa como ornamental por su gran belleza y resistencia.
Características principales
Nombre común: Árbol de Fuego, Árbol de la Llama, Illawarra Flame Tree.
Origen: Costa este de Australia.
Apariencia: Árbol de tamaño mediano a grande (10-15 m, hasta 40 m en su hábitat) con hojas grandes, lobuladas y caducas.
Floración: Flores en forma de campana, de color rojo carmín o coral, que aparecen en invierno cuando el árbol está sin hojas, creando un efecto de "fuego".
Familia: Malvaceae (la misma familia que el hibisco).
Cuidados y cultivo
Luz: Pleno sol.
Suelo: Prefiere suelos bien drenados, profundos y con algo de materia orgánica.
Riego: Regular en verano, dejando que la tierra se seque entre riegos. Resiste bien la sequía una vez establecido.
Clima: Se adapta bien a climas tropicales y subtropicales. Tolera heladas esporádicas, pero es mejor protegerlo por debajo de 4°C.
Uso: Ornamental, ideal como ejemplar aislado en jardines o avenidas.
Datos adicionales
Las semillas tostadas son tradicionalmente consumidas por los aborígenes australianos.
Su madera se usa para fabricar escudos y la fibra de su corteza para tejidos.
Foto tomada por nuestra CEO: Fiorella Marie Romero
Carretera que de Santa Ana conduce a San Pablo Tacahico.