05/26/2026
40 años… cuatro décadas de Gracia
Hoy no quiero celebrar solo un cumpleaños, hoy quiero celebrar la fidelidad de Dios sobre mi vida.
Porque cuando miro hacia atrás no veo solo años cumplidos; veo historias, procesos, lágrimas, heridas, abrazos, rechazos, victorias, errores, caídas y milagros.
Veo una niña que soñó, una mujer que luchó, una madre que aprendió y una hija que Dios nunca soltó de Su mano.
Hoy entiendo que incluso aquello que me dolió, aquello que me rompió y aquello que no entendí, tenía un propósito. Cada lágrima me formó. Cada caída me acercó más a Él. Cada error me enseñó. Cada batalla me recordó que nunca estaba sola.
Hoy celebro mis dones, mis talentos y las metas alcanzadas, pero si soy completamente honesta, lo que más llena mi corazón no son los logros.
Lo que más llena mi corazón es mirar atrás y reconocer que si estoy aquí ha sido únicamente por la misericordia de Dios. Porque Él me sostuvo cuando nadie veía mis cargas, me abrazó cuando sonreía por fuera y lloraba por dentro, me levantó cuando sentía que no podía más y me amó incluso en mis faltas y mis errores.
Hoy me presento delante de Él humilde, sencilla y rendida.
No desde la mujer fuerte que muchos ven, sino desde la hija que necesita a su Padre.
Hoy quiero menos de mí y más de Él. Quiero conocer Su palabra, quiero vivir para Él y caminar en Su propósito.
Y si Dios me permitió llegar hasta mis 40 años en medio de todo lo vivido, es porque aún hay propósito por cumplir.
También gracias por el milagro más hermoso que puso en mis brazos: mi hija 🤍 Con ella también comienza una nueva etapa.
Hoy no celebro perfección. Celebro gracia, misericordia y propósito.
Gracias Dios por nunca soltar mi mano