07/29/2026
Doy gracias a Dios porque, aun con mis errores, fracasos y caídas, nunca dejó de sostenerme. Cada herida se convirtió en una lección, y cada prueba fortaleció mi fe. Hoy entiendo que nada de lo vivido fue en vano, porque todo formó el carácter que Él quería en mí. Si sigo de pie, es únicamente por la gracia y la misericordia de Dios.