08/08/2026
A veces creemos que esperar nos protege.
Que mientras no decidamos, todavía tenemos todas las opciones abiertas.
Pero hay algo que solemos olvidar: el tiempo también está decidiendo por nosotros.
Cada día que permanecemos en un lugar que ya no queremos, cada vez que dejamos para después una conversación importante o cada vez que elegimos no actuar por miedo a equivocarnos, también estamos tomando una decisión.
No siempre podemos controlar lo que sucede.
Pero sí podemos preguntarnos: ¿Estoy evitando decidir porque realmente necesito más información, o porque tengo miedo de equivocarme?
Quizás la pregunta no sea: ¿Y si tomo la decisión equivocada?
Quizás sea: ¿Qué precio estoy pagando por no decidir?”
No tengo una respuesta para ti.
Pero quizás sea una buena pregunta para llevarte hoy.
¿Cómo lo ves?