19/07/2026
Cuando un hijo de San José de Bolívar sigue enseñando, más de medio siglo después.
"Sancho, nadie es mejor que otro, si no hace más que otro."
**Miguel de Cervantes**
Hay personas cuya vida trasciende el tiempo. No porque hayan ocupado cargos públicos o buscado reconocimiento, sino porque sembraron valores en miles de personas que, décadas después, aún los recuerdan con gratitud.
Ese es el caso del Hermano José Peñaloza Peñaloza, un hijo de San José de Bolívar, cuya historia permanece poco conocida para muchos de los habitantes de su propio pueblo, pero cuya influencia alcanzó a generaciones enteras de venezolanos.
Recientemente, el reconocido politólogo y escritor venezolano Ismael Pérez Vigil, publicó una emotiva columna titulada "Donde estén…", en la que reflexiona sobre la solidaridad demostrada por miles de venezolanos frente a una tragedia nacional. Más allá del análisis de la situación del país, el autor dedica una parte importante de su escrito a recordar a quien considera uno de los grandes maestros de su vida: el Hermano José Peñaloza.
Lo describe como:
"...un tachirense, de enorme tamaño, físico y mental, natural de San José de Bolívar..."
No se trata de una simple mención. Ismael Pérez Vigil reconoce que, más de sesenta años después de haber sido su alumno en el Colegio La Salle La Colina, continúa guiando muchas de sus acciones por las enseñanzas recibidas de aquel educador nacido entre las montañas del Táchira.
La vocación de servicio
Entre las enseñanzas que el autor rescata sobresalen dos conceptos profundamente vigentes para la Venezuela actual.
El primero es la vocación de servicio.
Según recuerda Ismael Pérez Vigil, el Hermano Peñaloza enseñaba que siempre existirán personas dispuestas a trabajar sin esperar reconocimiento; ciudadanos que ayudan donde haga falta, que organizan, construyen, colaboran y sirven sin buscar protagonismo.
El segundo concepto era la capacidad de estorbo, expresión con la que describía a quienes dedican más tiempo a criticar, obstaculizar o buscar méritos personales que a aportar soluciones.
Más de medio siglo después, esas dos ideas parecen describir con sorprendente claridad muchos de los desafíos que enfrenta nuestra sociedad. En tiempos donde Venezuela necesita reconstruirse desde sus comunidades, la enseñanza del Hermano Peñaloza adquiere una vigencia extraordinaria: el verdadero cambio comienza cuando cada ciudadano decide servir antes que figurar.
Un educador nacido en San José de Bolívar
Las investigaciones realizadas hasta el momento permiten afirmar que el Hermano José Peñaloza Peñaloza nació en San José de Bolívar, estado Táchira, y formó parte de la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle).
Su labor educativa trascendió las aulas.
Durante la década de 1960 fue uno de los impulsores del Movimiento Palestra, una iniciativa nacida en el Colegio La Salle La Colina, en Caracas, destinada a formar jóvenes líderes comprometidos con el servicio, la reflexión, la participación ciudadana y el crecimiento humano. Aquel movimiento reunió a estudiantes de distintos colegios y dejó una huella profunda en cientos de jóvenes venezolanos.
Posteriormente desempeñó responsabilidades de dirección dentro de instituciones educativas lasallistas, entre ellas el Colegio San José La Salle de Puerto Cabello, donde también dejó importantes aportes a la formación integral de sus estudiantes.
Quienes fueron sus alumnos no lo recuerdan únicamente como un profesor, sino como un verdadero formador de líderes, un hombre que enseñaba con el ejemplo, la disciplina y el compromiso con los demás.
Un patrimonio histórico para nuestro pueblo
San José de Bolívar ha dado al país hombres y mujeres que contribuyeron al desarrollo de Venezuela desde distintos ámbitos.
Entre ellos se encuentra José Saturnino Peñaloza, considerado el primer historiador de nuestro pueblo, quien dejó un valioso manuscrito sobre la fundación y los primeros años del municipio.
Hoy descubrimos que otro Peñaloza, el Hermano José, llevó el nombre de San José de Bolívar mucho más allá de nuestras montañas, dejando una huella imborrable en la educación venezolana.
Es probable que todavía existan fotografías, documentos y testimonios inéditos sobre su vida en archivos de La Salle y en manos de antiguos alumnos. Recuperar ese patrimonio histórico es también una forma de honrar nuestra identidad.
Una invitación a preservar la memoria
Desde Mi Pueblo San José de Bolívar, queremos invitar a todos nuestros lectores a conocer la columna completa de Ismael Pérez Vigil y, al mismo tiempo, a ayudarnos a reconstruir la historia del Hermano José Peñaloza Peñaloza.
Si algún familiar, exalumno o vecino conserva fotografías, cartas, documentos o recuerdos sobre este destacado educador, los invitamos a compartirlos. Entre todos podemos preservar la memoria de uno de los hijos ilustres de San José de Bolívar.
Porque los pueblos que conocen su historia fortalecen su identidad y encuentran inspiración para construir su futuro.
**Fuentes consultadas**
• Columna "Donde estén…", de Ismael Pérez Vigil, publicada en la sección *El Pizarrón Opinión* de Emisora Costa del Sol. [Ismael Pérez Vigil – Blog.
https://www.costadelsolfm.org/2026/07/ismael-perez-vigil-donde-esten/
• Línea histórica del Movimiento Palestra, donde se documenta la participación del Hermano José "Pepe" Peñaloza Peñaloza en los inicios del movimiento juvenil lasallista.
https://es.scribd.com/doc/15474488/1-PALESTRA-Linea-Tiempo-Decadas-60-y-70?utm_source=chatgpt.com
Sancho, nadie es mejor que otro, si no hace más que otro… Miguel de Cervantes, en Don Quijote de la Mancha. No voy a dedicar tiempo ni espacio a ocuparme…