11/06/2026
A veces el mejor hotel del viaje no tiene televisión
Topas está arriba, muy arriba, en una montaña de Sapa. Para llegar hay que subir un rato por la típica carretera de montaña, estrecha y con muchas curvas. Al llegar, lo primero que notáis es el silencio.
Los bungalow son de piedra, como los de antes. La cama está orientada a los arrozales. Por la mañana hay niebla, y a veces no se ve nada hasta que el sol la abre, despacio.
No hay mucho que hacer aquí, y esa es justo la idea. Un café largo en la terraza, una caminata hasta el pueblo, una cena tranquila o la compañía de un buen libro. Os iréis descansados de verdad
Y vosotros? ¿Os gustaría pasar unos días aquí?